Humberto Pacheco

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Martes 19 Febrero, 2008

Trotando mundos

Humberto Pacheco

“Hungría se queda atrás de Eslovaquia en crecimiento por causa del alza de sus impuestos” lee el prestigioso diario International Herald Tribune de 12 del corriente mes. El país que, tras la caída del comunismo a principios de los 90, fuera la niña de los ojos de los inversionistas internacionales, ha venido perdiendo su confianza debido a un confuso y costoso sistema tributario. Audi y Servier no se han ido porque tienen mucho invertido, pero…
Muchas veces hemos afirmado que un sistema tributario absurdo y excesivamente gravoso (como lo fue el infame mamotreto, por suerte descartado), es lo más dañino para un país en desarrollo. Ahora tenemos un claro ejemplo viviente. “Mientras que Eslovakia, años atrás muy distante de Hungría en desarrollo, ha explotado en billones de dólares en inversiones y bonanza gracias a su sistema tributario de tasa única del 19%, el crecimiento de Hungría se ha estancado”.
Durante la Administración Pacheco libramos una fiera batalla contra el mamotreto y a favor del Flat Tax para Costa Rica, pero nuestra propuesta cayó en los oídos sordos de quienes, ignorantes de lo que significaba, se negaron a leer nuestras extensas y a ratos aburridas, pero muy detalladas, explicaciones.
Según la OECD (esa misma que siempre está impulsando más impuestos), “Hungría debería además reducir las altísimas cuotas de seguridad social”, que no son sino otra forma de gravamen, como lo manifestó un Presidente del Banco Central norteamericano y lo hemos sostenido reiteradas veces ante el exabrupto de algunos que no las contabilizan a la hora de definir a Costa Rica como un país de impuestos bajos.
En parecido contexto, la actual crisis financiera mundial, cuya pajilla que rompió la espalda fue algo más que eso en la forma de las hipotecas del mercado secundario, nos ha traído nuevas enseñanzas y una mezcla de esperanza y ansiedad. Según un grupo de expertos bancarios suizos hay dos noticias, la mala y la buena, pero esta última podría convertirse en mala sí no se llega a dar.
La mala es que, aunque instituciones del calibre del banco UBS, la empresa de corretaje Merrill Lynch y otras de gran peso en el ámbito financiero mundial han tenido que “sincerarse” sobre su riesgo en lo de las hipotecas secundarias, debido a que las manejaban en la sección de “Trading” que es transparente a las autoridades, algunas instituciones manejaron esas pésimas inversiones en su balance. Así han podido mantener oculto hasta fin de año lo que podría ser otra oleada de pérdidas catastróficas causadas por esas malas —malísimas— inversiones. Esto ha causado que la estimación de la pérdida mundial haya oscilado ente cifras tan desproporcionadas.
Sin embargo, pronto habrá de develarse el misterio pues, poco a poco, todas y cada una de esas entidades tendrá que ir haciendo públicos sus estados y allí se sabrá la realidad, sea sí ya se contuvo el daño ó sí esto más bien se empeora.
La buena noticia, según los citados expertos, es que hay muchísimas empresas aparte de las financieras que han tenido un año muy exitoso y, cuando publiquen sus estados, reavivarán la confianza de los inversionistas. Estos mismos expertos están augurando que los Estados Unidos tendrá un crecimiento del 1.5%, con lo cual se desvirtuaría el estado de recesión y hasta el dólar podría tener un repunte. Pero, quien sabe?
Toda esa incertidumbre nos obliga, como país muy pequeño que somos, a cuidar mucho nuestros inversionistas nacionales y extranjeros. Lo que hagamos no tendrá ninguna influencia sobre la economía mundial, pero ésta sí podría ser catastrófica para la nuestra y para nuestro empleo. Quienes me leen saben lo mucho que he defendido el empleo de los costarricenses, que algunos “socialistas de pacotilla” tan fácilmente hacen de lado Pues bien, éste depende de los inversionistas.

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