La multipropiedad es un cáncer terminal que se gestó en el cuerpo de varios equipos del fútbol mexicano.
La poderosa empresa Televisa hacía y deshacía en la calendarización de los campeonatos locales, fijando horarios y acomodando los intereses de los equipos de la que era propietario a su antojo.
La multipropiedad es un tumor letal que lleva dentro de su cuerpo putrefacto, el amaño de resultados cuando se enfrentan los equipos del mismo dueño, camino que facilita el otro germen de la corrupción: las apuestas deportivas.
El negocio es redondo y lógicamente, empresarios millonarios en dólares, pero pobres y mutilados en valores éticos y morales, imitaron el comportamiento corrupto de Televisa y se formaron tres o cuatro grupos muy sólidos económicamente, que se apoderaron de los destinos de otros equipos. Cada grupo controlaba los intereses de tres o cuatro equipos, camino abierto y sin control al amaño de resultados y como consecuencia de estos, el cobro de premios millonarios en las casas de apuestas.
Lamentablemente, dirigentes del fútbol costarricense con vínculos fuertes en este entorno corrupto del campeonato mexicano, hace no muchos años importaron toda esta podredumbre al campeonato nacional.
Investigaciones periodísticas responsables y bien documentadas, lideradas por el abogado y periodista Amado Hidalgo en el diario La Nación, probaron que en el fútbol costarricense ya se daba la multipropiedad y dirigentes deportivos involucrados en “el negocio”, fueron sancionados por el Comité de Ética de la Federación de Fútbol.
Pero, como en Costa Rica los escándalos solo duran tres días, lo que pudo ser el inicio de más trabajos investigativos que condujeran a la limpieza de nuestro campeonato y al castigo de los dirigentes corruptos, se archivó.
Recientemente, la presencia masiva de empresarios, técnicos y futbolistas mexicanos en nuestro campeonato, cada uno en lo suyo, encendió las alarmas de alerta y algo empezó a oler podrido no en Dinamarca, sino a lo interno de clubes de nuestra primera y segunda división, lo que ha dado paso a sanciones, suspensiones y castigos.
Desgraciadamente, lo que observamos es apenas la punta del iceberg.
Pronto brotarán en cadena más actos corruptos, que conducirán al patíbulo a quienes importaron la tripleta de tumores: multipropiedad, amaño de resultados y ganancias en las casas de apuestas.
Los escándalos saltarán a la vista.





































