Despedir a Fernando Batista no era decisión complicada. El par de derrotas en Liga de Naciones frente a Curazao y Haití lo liquidaron y ni Ronald González, que le salvó el pellejo en una primera oportunidad, tenía argumentos para impedir el corte de cabeza.
La bronca era qué decisión tomar una vez desenchufado el “Bocha” y debemos reconocer que la escogencia de Bryan Ruiz, como estratega emergente, junto a Edson Soto y Wilmer López fue un acuerdo tan sorpresivo como inteligente.
No era momento adecuado para nombrar un técnico de trayectoria, como Guimaraes o Jeaustin, que creemos, que no hubiesen aceptado el interinato.
La Tricolor está en cuidados intensivos, había que tomar decisiones emergentes y nadie más adecuado para cumplir con ese rol emergente que “La Comadreja”, quien por razones familiares no está en disposición de trabajar a largo plazo y tiempo completo.
Ya seleccionado, Bryan Ruiz repasó la lista de jugadores convocados por Batista y ordenó pocos retoques, pero de alto vuelo.
Las convocatorias de Keylor Navas, Juan Pablo Vargas y Celso Borges revolucionaron el entorno de la Tricolor y el llamado de Roan Wilson, tan justo como sorpresivo.
Se une la tripleta de líderes de Brasil 14: Bryan, Keylor y Celso, hoy el primero en un rol diferente.
Emocionalmente, este golpe de efecto ordenado por el Ejecutivo o por el director de selecciones nacionales, se proyecta demoledor y ya los costarricenses estamos celebrando “la goleada” que le daremos mañana a Nicaragua antes de jugarse el partido. Contra Haití, el domingo, tendremos la dulce revancha.
Eliminados de la Liga de Naciones, la nómina de Bryan Ruiz está contra las cuerdas y debe, en principio, evitar el descenso al Grupo B y apoderarse de una de las primeras cuatro posiciones del Grupo A, liderado por una tripleta de selecciones, todas con seis puntos: Curazao, Haití y República Dominicana.
El cuarto puesto lo ocupa Trinidad y Tobago, que igual suma dos derrotas como Costa Rica, pero los trinitenses contabilizan dos goles negativos (3-5) y los ticos tres (3-6).
Mañana jueves el calendario del Grupo A presenta tres partidos que van a mover la clasificación: Curazao recibe a Trinidad y Tobago; República Dominicana espera a Haití y la “Sele” viaja a Nicaragua.
Hundidos en el sótano, por el momento, conviene derrota de Trinidad en Curazao y triunfo nuestro en Managua. Atrapamos el cuarto puesto y empezamos a respirar.
gpandolfo@larepublica.net




































