Uno de los tumores letales que tiene hundido al fútbol nacional, eliminado del Mundial 2026, de la Liga de Naciones y a un paso que estuvo de descender al Grupo B de Concacaf, se instala en el cuerpo del Comité Ejecutivo de la Federación Costarricense de Fútbol y en las directivas de los clubes.
Cuando se presentan las derrotas, las eliminaciones y los pobres espectáculos que usualmente ofrece la Tricolor, la prensa deportiva ataca y cuestiona al técnico de turno, señala las malas presentaciones de los jugadores, pero pocos dirigen la crítica hacia los dirigentes, que son, al fin de cuentas, quienes organizan, planifican, pagan y mandan.
La escasa crítica se centra un poco más hacia los federativos, todos representantes de clubes y de ligas afiliadas, capaces algunos de meter el puñal en la espalda de un compañero de directorio en procura de una reelección.
Sobre este tema, del que se comenta poco en los espacios deportivos, resalto la opinión del presidente del Saprissa, don Roberto Artavia, debutante en estas aguas tenebrosas de la dirigencia, dadas al colega Everardo Herrera. Esto manifestó el jerarca morado.
"Cuando llegué a esto del fútbol me encontré con un ambiente más político de lo que me imaginaba, no esperaba un ambiente tan cargado políticamente.
Me he encontrado que en el fútbol muy pocos trabajan en una visión común, para un bien común, todos trabajan viendo muy hacia adentro, cada uno jala para su lado, eso me ha sorprendido, siempre he pensado que en una industria si se trabaja en común se pueden levantar, de no ser así ese comportamiento lo dificulta", declaró Artavia.
Y agregó: "Estamos en un momento de vacas flacas en la industria del fútbol, si no estamos todos juntos vamos a tener un problema, hay equipos que pueden subsistir, otros no, y eso no tiene sentido cuando podemos trabajar con estrategia y todos unidos".
Y concluyó: "Otro de los detalles que me encontré en esta experiencia como presidente de Saprissa, es que hay una evaluación muy dura de grupos de aficionados que te piden y hasta exigen tomar decisiones que simplemente no se pueden realizar, porque estás bajo una estructura presupuestaria contractual.
"Hay cosas que van a cambiar, pero con el tiempo y en un plano razonable, de acuerdo a una estrategia y no por presión de redes sociales o de una gradería", indicó el presidente del Monstruo.





































