Motagua recibe esta noche al Alajuelense en una de las semifinales de la Copa Centroamericana, con todas las intenciones de poner piedras en la ruta que le impida al León conquistar el tetracampeonato.
El “Ciclón Azul” ha tenido ciertos tropiezos en la liga hondureña que lo tienen ocupando el cuarto lugar con 19 puntos, debajo de Olimpia (23), Marathón y Real España (21). Curiosamente, su rival de esta noche también habita en el cuarto puesto del Apertura, debajo de Saprissa, Cartaginés y Sporting.
El técnico español Javier López ha sido cuestionado por la irregularidad del campeón del fútbol catracho, pero un triunfo de visitante frente al Platense calmó la temperatura de un equipo guiado por la superestrella argentina Rodrigo Gómez (10) en el mediocampo y una zona ofensiva de alto voltaje, en la que sobresale la legión extranjera del equipo capitalino: Romario Da Silva (brasileño), Rodrigo De Oliveira (uruguayo), nuestro compatriota Jonathan Moya y los seleccionados catrachos Jesús Batiz y Emilio Izaguirre.
Marcos Licona es el portero titular y los líderes de la retaguardia son los defensores centrales Pablo “Cacho” Leiva, Luis Vega y Riky Zapata. En los flancos de Gómez se mueven el canalero Jorge Serrano y Jonathán Argueta.
Del lado manudo, quizá Óscar Ramírez utilice como lateral derecho a Fernando Piñar, un zaguero más potente y de mejor marca que la revelación actual de nombre Yerlan Sosa. Si se juega con línea de cinco, la tripleta central la forman Giancarlo González, Yeison Molina y Alexis Gamboa con John Paul Ruiz a la izquierda. Rónald Matarrita no viajó al estar suspendido.
Al lado de Celso Borges puede actuar Roan Wilson, suspendido para el torneo local o Aarón Salazar. Juanpi Añor y Creichel Pérez en funciones creativas y en ataque Kenyel Michel con Ronaldo Cisneros y de relevistas los velocistas Anthony Hernández y Luis Díaz.
Conociendo los antecedentes estratégicos de Oscar Ramírez, será difícil observar a una Liga abierta, agresiva y ofensiva. Estas características les toca cumplirlas al Motagua. Veremos a un León prudente, reforzado en retaguardia, sosteniendo incluso un empate para resolver la serie en la vuelta en La Catedral y jugando al contraataque.
Si el Motagua no se apura para meter un par de goles que obliguen al tricampeón del torneo a reaccionar, un 0-0 o un 1-1 podría alargarse más de la cuenta, para satisfacción del técnico manudo.





































