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Sábado 17 Octubre, 2009

TREM: Un cambio de paradigma… un cambio de actitud

El pasado 7 de octubre se llevó a cabo la primera audiencia pública previa a la publicación del cartel para la concesión del Tren Eléctrico Metropolitano (TREM). Si todo resulta tal como lo planeado, para 2013 contaremos con un tren de primer orden en la Gran Area Metropolitana. Un sistema ferroviario a doble vía, con trenes con capacidad para trasladar a unos 520 pasajeros a una velocidad de 70 km/h y con estaciones y terminales totalmente acondicionadas (inversión estimada en este rubro por un total de $40 millones). Sin embargo, ya hay quienes —sin considerar las externalidades positivas del proyecto—, se le oponen argumentando que con tan solo un porcentaje del costo total de este ($340 millones, incluyendo $100 millones de aporte del Estado) se podría ampliar el servicio actual. Como ciudadanos convencidos de que el transporte público debe ser el eje central del sistema de movilización las principales ciudades del país, exponemos los principales beneficios del proyecto TREM:
1-_Socialmente inclusivo. Una de las características que ha distinguido a Costa Rica es la carencia de una marcada división entre los diversos sectores socioeconómicos que conforman su población. En este sentido, las características del TREM son propias de un sistema inclusivo (servicio de primer nivel a una tarifa asequible, $0,75) que incentiva la formación de redes sociales más sólidas y a la vez crea un sentido de pertenencia con la ciudad. Por lo tanto el TREM se convertiría en un mecanismo de democratización del transporte público, como es el caso de los metros/trenes de Londres, Nueva York, Tokio y otras grandes ciudades del mundo, donde el trasporte público es el principal medio de movilización de todos los ciudadanos, sin distingo de ocupación o nivel de ingreso.
2-Amigable con el ambiente. En 2008, la factura petrolera de Costa Rica superó los $2.090 millones (alrededor de un 7% del PIB), siendo el sector transporte el principal componente de la demanda (80%). En este sentido, el TREM disminuirá la dependencia de combustibles fósiles de los cuales depende actualmente prácticamente la totalidad del transporte urbano. Asimismo, estaríamos implementando un sistema de transporte acorde con nuestra visión de protección del ambiente que la vez coadyuvaría a la reducción de las afecciones de salud que sufren los costarricenses por los altos niveles de contaminación.
3-Disminución del flujo vehicular. A diferencia del sistema actual, el TREM está concebido como un sistema de transporte masivo que proyecta a movilizar unos 70 millones de pasajeros por año. Así, además de reducirse los tiempos de desplazamiento se reduciría sustancialmente la accidentalidad en carreteras y tanto conductores como usuarios del TREM, gozarían de un viaje más placentero a sus destinos. Del mismo modo, es necesario tener claro que un sistema de transporte basado en grandes autopistas y carreteras no es viable dado el limitado territorio nacional y el alto costo (incluyendo sus externalidades negativas) de los proyectos. De acuerdo con el estudio de factibilidad llevado a cabo por la firma Engevix por encargo del MOPT, para 2014 el TREM le ahorraría al país alrededor de $60 millones en tiempo de los usuarios, accidentes, consumo de petróleo, costos de la infraestructura vial y contaminación.
4-Catalizador de la actividad económica. Además de los beneficios ya mencionados, el TREM redundaría en un impulso a la actividad residencial y comercial a lo largo de las zonas que recorrería. A la vez, el TREM impulsaría mayor seguridad en sus zonas aledañas, pues este tema es fundamental para el éxito de un sistema de transporte público masivo. Cantones como Tibás, con graves deficiencias en el tema de infraestructura y seguridad se verían directamente beneficiados con el proyecto. En este sentido, el apoyo por parte de los gobiernos locales es esencial para convertir este proyecto en realidad.
5-Un cambio de mentalidad. Además de los beneficios cuantificables, la implementación del TREM tendría un impacto sumamente positivo sobre la mentalidad y moral de los ciudadanos. En Costa Rica hemos estados limitados a ideas pequeñas y de poco alcance, todo bajo una premisa errónea de que somos un país incapaz de llevar a la realidad grandes ideas. El TREM vendrá a inyectar dinamismo, positivismo y un sentido de pertenencia, todos aspectos fundamentales para elevar la calidad de vida de los ciudadanos. Es hora de dejar la mediocridad y el no se puede de lado, Costa Rica necesita hoy mas que nunca una actitud positiva y con miras a lograr el nivel de desarrollo que todos anhelamos.
El TREM es sin duda alguna el proyecto de infraestructura en transporte más importante de la historia reciente del país y no es comparable en ninguna medida al servicio de tren que se ofrece actualmente. Si todo sale tal como lo planeado, 2013 marcará el momento en que las palabras limpio, atractivo y eficiente, pasarán a ser el común denominador del sistema de transporte público en nuestro país.
Costa Rica no puede depender de la infraestructura del siglo XIX, el caos vial y el desorden arquitectónico deben ser remplazados por un sistema de transporte eficiente como el TREM y por un ordenamiento territorial responsable y afín a los nuevos retos y necesidades.
Bajo la premisa de los opositores al proyecto TREM, hubiese sido mejor hacer unas cuantas mejoras al viejo y obsoleto Estadio Nacional, que aventurarnos a tener un escenario de primer mundo como el que se construye actualmente.

Federico Villalobos Carballo
Economista y analista financiero

Esteban Gazel
Investigador, Lamont-Doherty Earth Observatory, Columbia University NYC