Vladimir de la Cruz

Vladimir de la Cruz

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Miércoles 2 Diciembre, 2015

Este año solo dos países se mantuvieron a favor del bloqueo (a Cuba), Estados Unidos e Israel, su peor derrota diplomática

 

Pizarrón

Transeúntes, viajantes y migrantes cubanos
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Al triunfo de la revolución cubana, muchos ciudadanos de la isla salieron en carrera hacia los Estados Unidos, principalmente por su cercanía geográfica, por el cambio político que se estaba estableciendo, por los vínculos que tenían con el antiguo régimen batistiano, por los compromisos que tenían con la corrupción y las mafias establecidas en la isla, por la tortura y la represión de la dictadura de Batista.
Al declararse la revolución socialista, y las políticas de nacionalización impuestas, otros también salieron, cuando perdieron bienes e inversiones. Natural es que las personas puedan no estar de acuerdo con los cambios revolucionarios. Pero reprimían a quienes se opusieran y actuaran activamente contra el proceso revolucionario, lo que alentó la salida del país.
A los contrarrevolucionarios la revolución los llamó “gusanos”, y “gusanera” a los grupos conspiradores organizados que duraron varios años.
Además, la revolución fue agredida con la invasión mercenaria de la CIA, de bahía Cochinos, que alentó a grupos internos contrarrevolucionarios, que fracasaron.
Los invasores capturados fueron cambiados por tractores, en ese momento necesarios para la reforma agraria.
Muchos de la primera “generación” de salidos de Cuba pertenecen a estos grupos, radicados en todo el continente, no solo en Estados Unidos.
El bloqueo criminal impuesto a Cuba por los Estados Unidos, la sacada de la OEA, el rompimiento de relaciones diplomáticas por la casi totalidad de países latinoamericanos, como parte de este aislamiento impuesto, obligó a Cuba a ejercer controles migratorios extremos, de entrada y de salida.
Especialmente se restringió la salida de profesionales y de graduados en el proceso revolucionario, por el costo social y económico que tenían, para no debilitar las políticas sociales que se estaban impulsando, y porque Estados Unidos alentaba su “fuga”, su “huida”, y entre más dramático fuera ese “escape” más premio recibían, porque a los efectos propagandísticos se salía de Cuba en busca de la “Libertad”.
Por ello establecieron la Ley, aún vigente, por la cual el cubano que pusiera un pie en territorio estadounidense se le protegía y daban garantías para su estadía, trabajo y pronta nacionalización.
Ante esta política, en la década del 80, que provocaba salidas peligrosas en lanchas, y cualquier medio marítimo, Cuba abrió su frontera, en el puerto de Mariel, para que todo el que quisiera irse a Estados Unidos así lo hiciera. Aquello fue un golpe a los Estados Unidos, que no dejó de alentar posteriormente, las “fugas”, el “reclutamiento” de profesionales, especialmente médicos y enfermeros, deportistas, científicos para seguir atizando en la imagen de la búsqueda de la Libertad.
Cuba se fue imponiendo con su revolución, su dignidad y ejemplo moral, con el reconocimiento internacional que adquiría, por el peso y prestigio de su principal dirigente, Fidel Castro. Poco a poco los países latinoamericanos fueron restableciendo relaciones diplomáticas. El último en hacerlo fue Estados Unidos, que estaba ya el aislado en este proceso.
En la ONU, cada año los Estados Unidos eran condenados por el bloqueo criminal, y aumentaban los países que se sumaban contra él. Este año solo dos países se mantuvieron a favor del bloqueo, Estados Unidos e Israel, su peor derrota diplomática.

Vladimir de la Cruz