“Tour of the Presidents 2015”
El tour (del presidente) debió darse en otro momento, cuando Solís era más fuerte políticamente
El tour (del presidente) debió darse en otro momento, cuando Solís era más fuerte políticamente
Las visitas del Presidente Luis G. Solís a los ex Presidentes de la República no llegaron en su mejor momento, mal “timing” del Ejecutivo. Debieron darse con Solís Presidente Electo o en su arranque de gestión.
Un “tour” de un Presidente empoderado por el aprecio ciudadano por las casas de los ex Presidentes pudo ser un buen mensaje, el ciudadano lo habría interpretado como un hombre unificador. Hoy lo perciben como un acto desesperado en busca de apoyo y orientación, lo que sin duda debilita su imagen.
Solís inició su gestión menospreciando al PLN, ninguneándolo, hoy, a sabiendas de su experiencia y del tamaño de su fracción, lo busca como tabla de salvación para poder mover los proyectos de corrección del déficit fiscal. Erróneamente arrancó con una reunión (Dic.2014) con el excandidato Johnny Araya, quien con su maquillado retiro había perdido toda la credibilidad de su partido y el liderazgo en la fracción verdiblanca.
Previo a la elección del actual directorio legislativo (Abril 2015), Solís pensó que el Presidente del PLN y ex Presidente de la República, José Ma. Figueres, podía ser el canal comunicacional con la fracción del PLN; este no pudo influirla para permitirle al PAC continuar con el directorio y no se comprometió con el tema fiscal.
Figueres terminó trasquilado y Solís frustrado con la reunión. Mientras tanto el tema fiscal —minimizado por Solís por mucho tiempo— seguía “apretándole el zapato”. A una segunda invitación, Figueres dijo hábilmente no, pues no había agenda y no quería riesgos.
Luego de agraviar al Presidente Óscar Arias (Mar.2015), poniendo en duda su honorabilidad, Solís logró ser recibido en la casa de este la semana pasada, llegó a oír lo mismo que tantos le han dicho desde meses atrás sobre el tema fiscal. Aquí ganó Arias, quien ante Solís y la prensa pudo transmitir un mensaje afín al empresariado, así reafirmó la mutua confianza.
La reunión con el ex Presidente Abel Pacheco fue de cortesía, para buscar algo de equilibrio sobre la prioridad dada a los iconos del PLN. Pacheco no tiene ascendencia en la fracción del PUSC, ni mayor influencia en los diversos sectores sociales y económicos, puesto que —como alguna vez me dijo— salió de la política “como Tío Coyote”.
Con su antecesora, Laura Chinchilla, con quien ha tenido algunos choques mediáticos, Solís ha prometido agendar una pronta reunión.
Solís en su “tour” descartó a los Presidentes Rafael A. Calderón y Miguel A. Rodríguez, y no se requiere ser adivino para imaginar el porqué. Empero, olvida que Calderón realizó una reforma tributaria exitosa en 1990-1994 y logró bajar sustancialmente la pobreza, fórmula que Solís podría escudriñar.
Por su parte, Rodríguez planteó una reforma fiscal amplia y acertada en su periodo 1998-2002, además, es el único economista de los ex Presidentes. Sus gobiernos estuvieron muy comprometidos en el orden de las finanzas públicas, por eso debieron ser contemplados en el “Tours of the Presidents”.
Sin embargo, insisto, el tour debió darse en otro momento, cuando Solís era más fuerte políticamente, puesto que el gobernante tiene momentos claves en que él puede definir los temas y la agenda, y otros en que son los momentos los que le condicionan y le definen la agenda. Hoy el Presidente está en este último escenario.
Claudio Alpízar Otoya
Politólogo