Tipo de cambio: ¿cuál será su valor máximo en 2026?
Divisa de Estados Unidos reflejó a final de año los valores más bajos en 20 años
La reciente caída del tipo de cambio del dólar a niveles nunca vistos desde 2005 ha generado preocupación para la economía y para las empresas y los trabajadores que reciben sus ingresos en esa moneda.
De hecho, en los últimos días, la divisa de los Estados Unidos ha estado cerrando por debajo de ¢500 en el Mercado de Monedas Extranjeras (Monex), marcando los registros más bajos en 20 años.
Paralelamente, desde junio de 2022 el tipo de cambio ha perdido cerca de un 30 % de su valor en relación con el dólar.
En teoría, esta situación debería traducirse en bienes importados más baratos; sin embargo, esto no se ha reflejado plenamente en los precios, de acuerdo con Fernando Rodríguez, economista de la Universidad Nacional (UNA).
Además, productores nacionales que compiten con bienes importados podrían verse afectados por la denominada “enfermedad holandesa”, un fenómeno que ocurre cuando el fortalecimiento de la moneda local resta competitividad a la producción interna, según han advertido expertos de la UNA.
En ese sentido, el analista económico Daniel Suchar descarta un repunte abrupto del tipo de cambio para el próximo año y señala que habrá mucha estabilidad e incluso presiones a la baja si se concreta el plan de eurobonos por $13.500 millones.
“Creo que el dólar estará entre ¢500, ¢520 y ¢525 a lo largo de todo el año 2026”, proyectó.
Ante un escenario de dólar relativamente barato, los especialistas recomiendan tomar decisiones financieras prudentes para reducir riesgos y aprovechar oportunidades.
Diversificar las inversiones en colones y dólares para minimizar el riesgo, aprovechar el tipo de cambio favorable para ahorrar o invertir en activos que generen rendimientos y considerar la compra de bienes o servicios que se beneficien del tipo de cambio, como viajes o importaciones, son algunas de las recomendaciones para los asalariados.
Asimismo, es posible mantener una reserva de emergencia en colones para cubrir gastos inesperados.
En el caso del sector empresarial, un tipo de cambio bajo puede representar retos importantes, pero también oportunidades si se gestiona de forma estratégica.
Cubrir sus necesidades de colones mediante la compra de dólares a futuro o instrumentos financieros, aprovechar el tipo de cambio favorable para aumentar márgenes de ganancia o reducir precios y mejorar la competitividad, considerar la diversificación de ingresos en diferentes monedas para minimizar el riesgo cambiario y revisar y ajustar políticas de precios y costos para mantener la rentabilidad son algunas propuestas.
Por otra parte, la volatilidad del tipo de cambio puede afectar la estabilidad financiera de algunas empresas y, en ciertos casos, derivar en reducción de personal o cierre de operaciones.
No obstante, también puede generar oportunidades para aquellas organizaciones que logren adaptarse y aprovechar un entorno cambiario favorable.
Tanto empresas como personas deben mantenerse informadas y tomar decisiones financieras fundamentadas, con el fin de minimizar impactos negativos y capitalizar las condiciones actuales del mercado cambiario.
Un tipo de cambio barato no beneficia a la economía del país, a pesar de que los deudores celebran pagos menores por sus préstamos.
Estos son los efectos negativos:
| EFECTO | EXPLICACIÓN |
|---|---|
| 1. Pérdida de competitividad del sector exportador | Al recibir ingresos en dólares pero pagar salarios, electricidad, impuestos y cargas sociales en colones, los márgenes de ganancia de los exportadores se “comprimen” y esto dificulta competir contra países con monedas más devaluadas como Colombia o México. |
| 2. Encarecimiento del Destino Turístico | Costa Rica se convierte en un destino “más caro” para el extranjero, generando más mala fama de este tipo. Un turista siente que su dinero rinde menos en hoteles, restaurantes y tours, lo que puede motivarlo a elegir destinos alternativos más económicos. |
| 3. Menos empleo | Las empresas multinacionales , exportadores y de turismo operan con presupuestos en dólares. Si el dólar baja, necesitan gastar más dólares para cubrir los salarios, por lo que las empresas pueden congelar contrataciones, reducir jornadas o, en el peor escenario, realizar despidos masivos |
| 4. Desincentivo a la Inversión Extranjera Directa (IED) | Las empresas extranjeras podrían detener sus planes de expansión en el país o decidir instalarse en otras jurisdicciones donde sus dólares rindan más, afectando la creación de nuevos empleos de calidad. |
| 5. Golpe al Productor Local frente a Importaciones | Un dólar barato hace que los productos importados sean más económicos para el consumidor final. Aunque suena bien al principio, es letal para el productor nacional. |
| 6. Menos impuestos | Si los dos motores principales de la economía (Exportaciones y Turismo) frenan su crecimiento, debido a la pérdida de rentabilidad, la economía en general se estanca y hacienda cobra menos impuestos y menos inversión social, en seguridad y educación, entre otras áreas |