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ENTREVISTA ESPECIAL

Arnoldo Müller Molina, nombrado como uno de los cinco centroamericanos más brillantes

“Tenemos un gran potencial para ofrecer servicios en la nube”

El experto en cómputo tico es producto del sistema de educación pública

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“Si usted va al supermercado, puede saber cuando un tomate es bueno o malo por como se ve, conociendo eso, toma una decisión, en eso es lo que ayudamos”, dijo Arnoldo Müller. Cortesía de Arnoldo Müller/La República
Arnoldo Müller Molina hace pocos días fue premiado como uno de los cinco centroamericanos más brillantes, por el prestigioso Instituto Tecnológico de Massachusetts de Estados Unidos, por su algoritmo de computación que permite desde encontrar problemas de seguridad en Internet, hasta detectar cáncer en muestras de sangre.
Este experto en minería de datos y en computación en la nube, asegura que los datos son muy valiosos y los algoritmos tienen hoy gran valor para las industrias, el Gobierno y la sociedad.
Müller comenzó sus estudios en el Instituto Tecnológico de Costa Rica, se ganó una beca que lo llevó a Japón a especializarse y posteriormente se fue a trabajar a Alemania.
En diciembre de 2011 creó la empresa SimMachines, abriendo oficinas en San Luis, Estados Unidos, y Santo Domingo de Heredia.

¿Cuál es el futuro del cómputo en la nube, qué usos le podemos dar en el país?
Tener un centro de datos es costoso, es más efectivo en costo, escalable y ecológico contratar máquinas en la red que permitan ejecutar servicios, sitios web, otros servicios.
El ICE tiene un centro muy bueno que ha desarrollado recientemente.
Costa Rica tiene mucho potencial gracias a su marca país. Dados los problemas con la Agencia Nacional de Seguridad (NSA, por sus siglas en inglés) en Estados Unidos, mucha gente estaría dispuesta a tener sus datos en un país verde como el nuestro.

Ha recibido varios reconocimientos internacionales, ¿cuál es la clave de su éxito?
Yo nunca he buscado reconocimientos. Siempre he buscado hacer lo que me apasiona de la mejor manera posible. Lo que hago cada día es levantarme, darle gracias a Dios por la vida y luego trabajar duro y con alegría también.

Si bien estudió en el Instituto Tecnológico de Costa Rica, tuvo que especializarse afuera, ¿por qué?
Decidí ir al extranjero porque quería aprender cosas nuevas, y quería aprender de una cultura diferente. Yo no tenía dinero para pagar esto, así que apliqué para una beca al gobierno japonés. Estoy muy agradecido con ellos por haber apoyado mi trabajo. Me recibieron y se encargaron de que nunca me faltara nada.

¿Qué nos falta en Costa Rica para que más personas tengan las mismas oportunidades?
Yo estudié en una escuela pública, fui a un colegio público, y tuve el privilegio de ir a una universidad pública.
Yo soy prueba de que cualquier persona que quiera trabajar duro puede alcanzar lo que se propone en Costa Rica.
Ahora en nuestras escuelas tenemos mejor inglés y mejores medios para aprender.
Tenemos que creer en nosotros mismos, ser disciplinados, dejar el choteo atrás, porque esa práctica destruye sueños y debemos estar dispuestos a arriesgarnos y disfrutar el proceso.

¿Cómo combatir la fuga de talentos nacionales?
Mediante el emprendedurismo. Gente con buenas capacidades técnicas no puede desarrollar su tecnología, ideas y empresas simplemente porque los contratos de Gobierno se van a compañías extranjeras que no añaden valor y que le cuestan al pueblo mucho.
Yo enfocaría al gobierno a orientar sus contrataciones a nivel local, darle prioridad al emprendedor —capaz— local y dejar tanta traba a todo.

¿Cómo se puede revertir esta situación?
Estamos haciendo cosas buenas, el programa Propymes y el programa de capital semilla son buenos.
SimMachines pudo dar sus primeros pasos gracias al apoyo del Conicit y Micit y ese apoyo debe crecer y fortalecerse.

¿Cuándo, cómo y por qué fundó SimMachines?
Yo era un investigador en Alemania y en algún momento decidí crear una compañía que generara valor, contratara gente y la cuidara.
Muchas personas piensan que los empresarios son gente que solo está para hacer dinero. Yo no estoy de acuerdo. Las empresas pagan impuestos y la Caja y esto hace que nuestras instituciones de Gobierno funcionen.
Los empresarios deben cuidar a sus empleados y hacerlos crecer.
Un empresario crea valor para los clientes y genera un sistema sostenible que cuida a todos los miembros de la empresa. Yo tenía esa visión, quería intentarlo y decidí que no tenía nada que perder y así sucedió todo.

¿Cómo desarrolló el algoritmo del que tanto se habla y que permite sacar patrones y se utiliza en “cloud computing”?
Cada mañana durante diez años me levanté preguntándome: ¿cómo lo puedo hacer mejor? ¿Cómo puedo hacerlo más rápido y más eficiente?
Entonces se me ocurre una idea, la implemento en mi computadora, y ejecuto muchos más durante el día. El siguiente día es lo mismo, una y otra vez.
Es experimentación, leer publicaciones científicas y paciencia.

Johnny Castro
[email protected]
@La_Republica

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