Tasa de participación S&P 500 se hunde al igual que en 2015
Números del S&P 500 se muestran en la pantalla de la Bolsa en Nueva York. Bloomberg/La República
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A primera vista, el mercado bursátil en 2016 no se parece en nada a lo que fue el año pasado, cuando los ganadores seguían ganando y las utilidades parecían estar concentradas en un puñado de acciones.

El liderazgo actual pasa de mano en mano. Desde enero, el grupo más sólido del índice S&P 500 ha variado entre empresas de servicios públicos, productores energéticos y compañías tecnológicas, mientras los inversores intercambian acciones defensivas por aquellas que responden al crecimiento económico.
Al mismo tiempo, no todo está bien en cuanto a la amplitud de mercado. Una señal inquietante que marcó las transacciones en el 2015 comenzó a reafirmarse, un patrón en que el índice de referencia se mueve en un alza cercana a las 52 semanas mientras la proporción de acciones elevadas de manera similar disminuye.
Tales divergencias, medidas al comparar el índice S&P 500 y el número de componentes que cotizan sobre su media variable a 50 días, han sido escasas desde 1990 y, generalmente, representan malas noticias para los inversores. En las siete instancias en que ocurrieron antes de este año, todas salvo dos, significaron mayores pérdidas en los tres meses siguientes, con el índice S&P 500 cayendo una media de 1,3%, según datos recopilados por Sundial Capital Research.
“Este debilitamiento reciente en la amplitud es preocupante”, escribió Jason Goepfert, presidente de Sundial, con sede en Minneápolis, en una nota a los clientes. “Rara vez termina bien para las acciones. Comúnmente, los índices siguen la amplitud en lugar de ser a la inversa”.
Este mes se registró la segunda vez en que el índice S&P 500 cerró dentro del 2,5% de un máximo mientras menos de un 45% de sus componentes cotizaron sobre su precio promedio durante los últimos 50 días. Esto ocurrió en junio y julio del año pasado, mientras el índice se sumergía en una corrección del 10% un mes después de que la devaluación de la divisa china desencadenara la mayor liquidación en cuatro años. Las acciones cerraron el año con una baja del 0,7% en el peor rendimiento desde el comienzo del mercado alcista de siete años y medio que se inició en el 2009.
Antes del 2015, no se había registrado una divergencia similar durante el repunte. La creciente frecuencia destaca la vulnerabilidad del mercado accionario hacia posibles perturbaciones, según Yana Barton, administradora de fondos de Eaton Vance Focused Growth Opportunities Fund en Boston.
Casualmente o no, la otra ocasión en que dos señales de advertencia como estas se encendieron dentro de un lapso de tres meses, en diciembre de 1999 y febrero de 2000, las acciones terminaron eliminando su valor durante los dos años siguientes.
Las acciones de Estados Unidos cayeron, extendiendo su descenso semanal a un 1%, mientras la ansiedad en cuanto a las ganancias y las tasas de interés se deslizó a los bancos un día antes de que JPMorgan Chase y Citigroup emitieran sus últimos informes de ganancias.
“La incertidumbre alimenta el temor. Todas las cosas que nos han generado incertidumbre, como los resultados políticos, la política monetaria o la recesión de las ganancias, representan el mismo temor que hemos estado enfrentando”, dijo Barton. “Cuando se tiene una mayor participación, siempre ayuda porque se manejan más nombres que aparecen en el mercado, de manera que hay menor susceptibilidad a las posibles caídas”.

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