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Sábado 5 Julio, 2014

Aumentaron los casos de violencia en los colegios. Las autoridades han decomisado armas de fuego y armas blancas cuando revisan bolsos


También para ustedes hay penas

Las y los orientadores que trabajan en el sistema educativo coinciden en que muchos adolescentes creen que la ley no es para ellos por ser menores de edad.
Es común que piensen que solo tienen derechos, que son inmunes a las leyes y que más bien, son los demás los que tienen que cuidarse de no violentar todos los derechos que a ellos les protegen.


Por eso, desde el Colegio de Profesionales en Orientación nos hemos impuesto como una de las tareas llevar a las aulas el tema y hacer ver a los estudiantes que aunque tengan menos de 18 años, los delitos son castigados.
Desde 1996 se aprobó la Ley de Justicia Penal Juvenil, cuyo objetivo es no dejar en la impunidad los delitos cometidos por personas menores de edad.
Actualmente hay 84 adolescentes con edades entre los 12 y los 18 años en el Centro de Formación Juvenil Zurquí, mientras que 190 están recluidos en el Centro de Atención Especializada del Adulto Joven, a esta cárcel trasladan a los jóvenes cuando cumplen la mayoría de edad para que sigan con su condena.
De estos 273 menores internados, 259 son hombres y 15 mujeres. Algunos están por delitos contra la propiedad como robo o hurto, otros por delitos contra la vida que van desde homicidio, hasta tentativa de homicidio, lesiones, violación y por supuesto, están también aquellos condenados por trasiego de drogas.
Asimismo, en este momento 512 jóvenes cumplen con sanciones socioeducativas, pues así lo dispuso el juez como primera opción al internamiento, dependiendo del tipo de delito entre estas medidas está realizar trabajo comunal, recibir atención psicológica, terminar los estudios y otras.
Son sanciones que conllevan responsabilidad y compromiso por parte del sancionado, con un enfoque socioeducativo que promueve el desarrollo de la persona y busca modificar las conductas delictivas.
Es fundamental que en las familias tengan límites, para evitar que nuestros menores cometan delitos, a ellos hay que inculcarles los valores, los padres y madres de familia deben predicar con el ejemplo y sobre todo, han de promover la constante comunicación.
No importa la constitución de la familia: si están los dos papás o solo mamá, o si vive con la abuela, lo que debe prevalecer es como nuestros menores se desenvuelven, quienes son los amigos y qué hacen en los ratos de ocio.
En los últimos años aumentaron los casos de violencia en los colegios. Las autoridades han decomisado armas de fuego y armas blancas cuando revisan bolsos. Según el estudio realizado por la Clínica del Adolescente del Hospital Nacional de Niños, con 3.373 entrevistados, el 3% dijo que porta armas en el colegio.
Es una realidad que no podemos obviar, pero que podemos controlar si los padres o encargados hacen lo propio desde la casa y nosotros los orientadores y orientadoras contribuimos desde las aulas.

Carmen Frías Quesada
Presidenta Colegio de Profesionales en Orientación