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Martes 21 Octubre, 2014

Siempre habrá diferendos entre los que integran un partido, pero en el actual roce entre don Luis Guillermo Solís y don Ottón Solís… ambos terminan sus notas con un agradecimiento que a todas luces dista de la cordialidad


Solís versus Solís … muy temprano para chocar

Leyendo el último libro de don Rolando Araya titulado “Testigo de Excepción”, me intrigó la narración en donde se pone en evidencia el diferendo entre don Pepe y su gran amigo y pensador Alberto Martén en el tema de la profundidad con que se debía llevar la transformación del estado y que llevó al señor Martén a salir de la Junta.
Siempre habrá diferendos entre los que integran un partido pero en el actual roce entre don Luis Guillermo Solís y don Ottón Solís —que culmina con un intercambio de notas, el primero solicitando disculpas por declaraciones en un programa televisivo y el otro señalando que viendo la entrevista dada él considera que no se requiere de disculpa alguna— es notorio que ambos terminan sus notas con un agradecimiento que a todas luces dista de la cordialidad.
Es evidente que a don Luis Guillermo lo asiste la libertad de rodearse de las personas en las cuales él más confía, pero también es evidente y así se sabía desde su nombramiento como diputado 100% elegible por el PAC, que don Ottón iba a ser el principal velador de que la “corruptela”, como él la llama, fuera erradicada de las instituciones del estado.
Se sabía que la visión inmaculada de la función pública de Ottón Solís iba a chocar más tarde que temprano, augurada por la pasmosa declaración dada en Casa Presidencial que decía “no es la misma verla venir que bailar con ella”.
Por más cortesía e inteligente redacción expresada en las mencionadas misivas, no hay que ser muy inteligente para saber que los señores Zapata, Jiménez y Figueres han sido blanco directo de las duras críticas de don Ottón y que ellos en forma abierta y con el apoyo de don Luis Guillermo Solís lo han criticado y lo tienen como el principal diputado de la oposición.
Si don Beto Cañas resucitara hoy en el mismo momento se volvería a morir, ya que jamás podría pasarle por la mente que su querido PAC hubiese sido tomado por un grupo de personas que dista de los principios que junto a don Ottón Solís iban a ser el verdadero cambio en la forma de hacer política en esta linda y lastimada Costa Rica.

Mynor Retana Cárdenas

Ingeniero
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