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Lunes, 17 de diciembre de 2018



FORO DE LECTORES


Sindicalismo en Costa Rica

| Viernes 19 octubre, 2007


Sindicalismo en Costa Rica

Los dramáticos cambios experimentados durante los últimos años en el escenario productivo y económico del mundo, han planteado a los sindicatos desafíos claves que exigen una profunda reformulación de sus estrategias tradicionales.
En Costa Rica el movimiento sindical viene sufriendo una crisis de identidad, de entidad, de capacidad de afiliación, de convocatoria, de generador de respuestas y de interlocutor de las y los trabajadores organizados en el escenario político del país.
Los sindicatos, lejos de contar con redes capaces de articular vertical y horizontalmente las organizaciones y sus miembros, han preferido un marcado aislamiento, dentro de una estructura sindical piramidal, arcaica y desgastada, cuya fuerza descansa en la concentración del poder en la cúpula junto a una gran dispersión y atomización en la base.
Respecto a la conducción sindical, han sustituido los fines esenciales de la lucha de los trabajadores y trabajadoras por objetivos ajenos a su naturaleza histórica, como abandonar la agenda de clase, subordinarse a líneas partidistas y de gobiernos, además de su incapacidad para transformarse, renovarse y responder a los cambios estructurales que plantea el mundo del trabajo.
El sindicalismo y la clase trabajadora aún no encuentran políticas, estrategias, ni acciones globales para responder a esa dinámica y reconducirla en sus objetivos, lo que evidencia la irrecuperabilidad de las centrales sindicales por falta de respuestas y de propuestas en lo estratégico y programático.
El agotamiento sindical ha creado ausencia de espacios para el debate y fomentado luchas internas entre los sindicalistas de base que solamente han contribuido con la desarticulación de las organizaciones.
La economía global actual está determinada por políticas neoliberales, globalización económica, nueva geo-política del poder, monopolio del desarrollo tecnológico, mercado abierto, competitividad y flexibilización laboral.
Este proceso universal e indetenible obliga al sindicalismo a desarrollarse bajo condiciones que permitan el desenvolvimiento eficiente y la competitividad de la empresa, o bien al aniquilamiento del sindicato como interlocutor y legítimo negociador de los trabajadores organizados.
Finalmente, el futuro del sindicalismo, así como las posibilidades para ampliar la presencia de organizaciones más autónomas y democráticas, se encuentran fuertemente ligadas a la emergencia de nuevas reglas del juego capaces de garantizar una contienda equitativa y transparente para la agremiación de los trabajadores.


Luis Fernando Allen Forbes
Céd. #1-612-997
Director Ejecutivo
Salvemos el Río Pacuare