Emilio Bruce

Emilio Bruce

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Viernes 23 Agosto, 2013

¿Qué país les vamos a pedir a los candidatos a la Presidencia de la República y a los diputados que construyan en estos próximos cuatro años? ¡Más nadadito de perro jamás!


Sinceramente

¿Qué clase de país queremos construir? ¿Cómo miramos los costarricenses a nuestro país en veinticinco años? ¿Estamos siendo congruentes con nuestras acciones y decisiones presentes con las metas que deseamos alcanzar? ¿Cuáles son los intereses nacionales? ¿Cuáles son las metas de largo plazo y las de corto plazo en este país?
Costa Rica está “emproblemada” como dicen vernáculamente los costarricenses. El Gobierno y la Asamblea Legislativa hacen muchísimas cosas todos los días. Discuten, firman documentos, pagan sueldos, inauguran obras públicas y discuten numerosos escándalos públicos a los que actores sociales, foros, partidos políticos, frentes sociales de esos partidos políticos y personalidades, los confrontan.
Pero en palabras del “Gato Misterioso” en Alicia en el País de las Maravillas “ para quien no sabe hacia adonde se dirige, todos los caminos son buenos… En plena actividad carecemos de una verdadera estrategia de país.
Tenemos planes de desarrollo de Gobierno que abarcan plazas de cuatro años. Un Ministerio de Planificación, oficinas y estadísticas. Sin perjuicio de lo señalado el país carece de una estrategia, no estamos persiguiendo objetivos claros nacionales y el zigzag es evidente.
¿Queremos explotar el petróleo en nuestro subsuelo? Harken lo exploró y a pesar de los contratos firmados por el país el Gobierno rompió el contrato y está expuesto ahora a demandas internacionales. Mallon Oil consiguió concesiones y se escuchan ya reverberaciones a su posible acción. ¿Queremos una refinería nueva? Pareciera que no y un proyecto se detuvo por hallazgos que hacían pensar que no todo estaba bien hecho. Ya no habrá refinería. ¿Queremos un puerto moderno en el Caribe? La oposición a APM Terminals no cede. Podríamos no tener un puerto nuevo por consideraciones conservacionistas.
¿Queremos energía hidroeléctrica? Pues las reservas indígenas se interponen en la materialización de nuestra más grande represa. Para toda iniciativa se oponen argumentos y con la sombra y las abiertas acusaciones de corrupción todo gran proyecto se tumba.
¿Pueden ustedes amigos lectores mencionar un gran proyecto nacional que vaya a ejecutarse en los próximos cuatro años? ¿Pueden ustedes pensar en un esfuerzo nacional como el que el país hizo durante la administración de don Tomás Guardia con el ferrocarril al Atlántico? ¿O el gran proyecto de electrificación del ferrocarril al Pacífico?
Estamos estancados. Estancados por las acusaciones de corrupción, que no terminan de probarse. Por las acusaciones de quienes quieren al estado haciendo y los que quieren a las empresas privadas haciendo. Lo cierto es que no vamos hacia ningún lado y quien se detiene retrocede.
¿Qué país queremos? ¿Qué país les vamos a pedir a los candidatos a la Presidencia de la República y a los diputados que construyan en estos próximos cuatro años? ¡Más nadadito de perro jamás!


Emilio Bruce

Profesor
ebruce@larepublica.net