Melissa Lozada, chef y sommelier, creó su restaurante a partir de una visión personal sobre la gastronomía y el respeto por los ingredientes.
Su proyecto nació de la pasión por la comida y del deseo de construir un espacio pensado para familias costarricenses.
Lozada buscó ofrecer ingredientes de alto nivel dirigidos al público local, en un momento en que muchos restaurantes priorizaban al turismo.
Desde el inicio, su propuesta apostó por una identidad clara y una experiencia gastronómica coherente.
Para la chef, la gastronomía no solo consiste en cocinar, sino en crear una experiencia que conecte con las personas.
Su formación en comunicación, mercadeo y cocina le permitió construir el restaurante como una marca con carácter propio.
La creatividad, según explica, nace de la curiosidad constante por descubrir ingredientes, sabores y nuevas formas de cocinar.
Al mismo tiempo, la gestión del negocio ha sido un aprendizaje permanente apoyado en la tecnología y en el trabajo del equipo.
Lozada reconoce que emprender en gastronomía exige talento, pero también disciplina y dedicación.
“Existe el talento y existe la dedicación, y ambas cosas tienen que ir de la mano”, afirmó.
La chef también destaca la importancia de enfrentar los retos con determinación y carácter.
Para ella, el concepto de “feroz” representa su personalidad y la manera en que enfrenta el negocio.
Ese enfoque también ha sido clave en un sector históricamente dominado por hombres.
Lozada explica que su experiencia ha estado marcada por el apoyo del gremio gastronómico y por referentes del sector.
Además, reconoce el papel fundamental de su madre, a quien considera una mujer fuerte y una inspiración personal.
El restaurante continúa evolucionando con nuevas propuestas culinarias y experiencias para los clientes.
Entre los planes destaca la incorporación de una parrilla de fuegos abiertos para cocinar cortes de carne con leña y carbón.
Para el próximo año, el restaurante planea que los clientes interactúen más con el fuego y la comida, con el objetivo de ofrecer una experiencia aún más feroz.