Emilio Bruce

Emilio Bruce

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Viernes 16 Septiembre, 2016

¡Se acabó el mundo de ayer, entendámoslo todos! ¡Se acabó la forma de hacer la vieja política, entendámoslo! ¡Estamos en un momento en el que se desea un cambio generacional en el liderazgo político de Costa Rica y una supresión de los vicios y yerros del pasado!

Sinceramente

¡Se acabó la forma de hacer la vieja política, entendámoslo!

Los determinantes de los éxitos electorales del pasado no implican que esos éxitos vayan a repetirse en otros tiempos y condiciones. El mundo y sus necesidades cambiaron. Lo que buscó el electorado ayer no es lo que busca hoy o buscará mañana. Lo que cuenta es el futuro. Lo que cuenta son los problemas de hoy y las soluciones de mañana. El país y los costarricenses cambiaron, así como sus necesidades y las soluciones. Se requieren soluciones a los problemas de hoy y se requieren hombres y mujeres de nuestro tiempo que se arrollen las mangas y saquen pecho con agallas para sacar el país adelante.
¡Se acabó el mundo de ayer, entendámoslo todos! ¡Se acabó la forma de hacer la vieja política, entendámoslo! ¡Estamos en un momento en el que se desea un cambio generacional en el liderazgo político de Costa Rica y una supresión de los vicios y los yerros del pasado!
Entendámonos mejor, se quiere que las personas y sus formas, los nombres y las caras, los grupos de individuos que conforman los equipos y las argollas den paso a nuevos y hábiles costarricenses que con honestidad, con destreza, sin dobleces sirvan al interés público.
El cambio no es del sistema democrático o de la economía social de mercado, o del Estado social de derecho, o del sistema republicano que vivimos y del que nos sentimos orgullosos. Se trata de personas, se trata de grupos, se trata de formas de hacer política, se trata de romper con los vicios del pasado.
Los costarricenses están hartos del clientelismo político, del paternalismo estatal, del viejo sistema en el que yo te doy trabajo en el Estado por que sos de mi partido… Yo te asisto socialmente y te saco de la miseria porque sos mi partidario… de los préstamos y facilidades dadas por instituciones crediticias a aquellos que tienen los contactos adecuados… de bonos de vivienda y lotes dados por favores partidaristas y con amarres…Los costarricenses están hartos de las colas, los biombos y esperas en hospitales… de los huecos en las calles, de las presas para ir y venir del trabajo. ¡De las pensiones de lujo para unos, de los abusos en las convenciones colectivas para otros, de los privilegios sindicales que estamos todos pagando, del doble y triple discurso…! ¡Unos tienen 20 años de prestaciones y otros no tienen en qué trabajar! El país está harto de la defraudación, de la economía informal sin factura, de los profesionales que no extienden recibo timbrado… ¡El país está harto y en pie de guerra, entérense todos! El 74,9% no tiene afiliación partidaria por no encontrar respuesta a sus problemas o confianza en sus líderes.
O los grupos se renuevan y la transparencia y la equidad retornan a nuestra forma de vida o el país va a enfrentar graves dificultades. Un millón trescientas mil personas viven en la pobreza. Más de un 9% de la población no consigue trabajo y se hunde en la miseria. El costo de vida y la situación económica son percibidos por los costarricenses como el problema más apremiante después de no conseguir trabajo. La delincuencia y la inseguridad se perciben después de este.
Regresemos a la seriedad y al orden. A la equidad y al trabajo, a la seguridad y a la justicia igual para todos.
Emilio R. Bruce
Profesor
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