Rodrigo Chaves rechaza que “amistad y cercanía” con EE.UU. se afecte por arancel de 15% y aclara que son negocios
Nuevas condiciones impuestas por Washington para exportaciones ticas empiezan a regir hoy
La decisión del gobierno de Estados Unidos de aumentar del 10% al 15% los aranceles a la exportaciones costarricenses no debe interpretarse como un deterioro en la relación diplomática entre ambos países, aseguró Rodrigo Chaves, presidente de Costa Rica.
El mandatario, minimizó el impacto político de la medida adoptada bajo la administración de Donald Trump, al señalar que se trata de una decisión basada en criterios comerciales y no en la calidad del vínculo entre ambos gobiernos. En otras palabras, son solo negocios.
“Esto no es un tema de amistad o cercanía o colaboración. Usaron una regla y subieron el arancel a los países que tenían una balanza comercial favorable”, afirmó Chaves.
El gobernante explicó que Estados Unidos aplicó la medida a países con los que mantiene un déficit comercial, entre ellos Costa Rica, cuyo superávit con la nación norteamericana ronda los $2.000 millones.
“Lo que ocurrió es muy sencillo. Los Estados Unidos agarró a los que tiene un déficit comercial y los dejó donde estaban, y a los que tenían un superávit comercial, como Costa Rica, nos subió las tarifas. Hay países como Israel, un aliado clásico de Estados Unidos, y Nueva Zelandia, que también fueron afectados”, agregó Chaves.
Chaves confirmó que su gobierno solicitó el pasado viernes una suspensión temporal del aumento arancelario y señaló que las negociaciones continúan en curso.
“Esperamos una reacción, al igual que incontables países”, concluyó.
Las declaraciones del presidente buscan enviar un mensaje de calma al sector exportador nacional, uno de los más sensibles ante este tipo de medidas comerciales, mientras se define si Washington reconsiderará su decisión o la mantendrá en firme.
Los aranceles empezarán a regir este jueves en teoría.
“Hicimos una solicitud formal al secretario de Comercio de Estados Unidos para que pusieran en pausa este arancel, mientras continuábamos las rondas de diálogo. Ya habíamos tenido dos reuniones previas antes del anuncio. Lo que pedimos es tiempo, porque el contexto ha cambiado: todos los países añadidos a esa lista tienen déficit comercial con Estados Unidos, y eso incluye a Costa Rica. Sin embargo, nosotros tenemos dos años de tener un superávit debido a una mayor inversión extranjera directa y eso nos puso en una posición complicada”, explicó Manuel Tovar, jerarca de Comercio Exterior.
Roxana Morales, coordinadora del Observatorio Económico y Social de la Escuela de Economía de la Universidad Nacional (UNA), explicó el alcance que podría tener esta medida para la economía nacional, especialmente cuando se trata del mercado más importante para las exportaciones costarricenses.
“Estados Unidos ha anunciado un incremento en los aranceles a varios países alrededor del mundo, entre ellos Costa Rica. En nuestro caso, pasa de un 10 % a un 15 %. ¿Qué significa? Que ahora nuestros productos van a pagar un impuesto en Estados Unidos de un 15 % sobre el valor de nuestra venta”, explicó Morales.
Aunque la carga la asumirán mayoritariamente los consumidores estadounidenses, también podría haber un impacto en los productores nacionales, advirtió.
La principal consecuencia, indicó, es la pérdida de competitividad de los productos ticos, lo que se traduciría en una posible reducción de exportaciones.
“Si nuestros productos salen más caros para los estadounidenses, en Estados Unidos pueden preferir comprar los mismos productos o productos similares a otras empresas en otros países o dentro del mismo país”, señaló.
Esto podría repercutir directamente en la producción nacional y, en consecuencia, en el empleo, tanto en las zonas francas como en el régimen definitivo.
Pero el impacto no se limita a las exportaciones de bienes. Morales alertó sobre efectos indirectos en sectores como el turismo y la inversión extranjera. En el caso del turismo, recordó que la mayoría de visitantes provienen de Estados Unidos.