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Viernes 3 Enero, 2014

Un hondureño creó un instrumento sencillo llamado MEDIKits, que es una innovación al adaptar materiales simples para resolver desafíos sociales en las áreas marginadas


Reinventando juguetes viejos

”¡No rompas tu carrito!”, dijo la madre de Marcelo. “No lo estoy rompiendo, mamá. ¡Lo estoy arreglando! Y no es un carro, es un camión de bomberos y apaga incendios”, respondió Marcelo mientras se concentraba en hacer un agujero en el techo del carrito con un pequeño destornillador. Necesitaba con urgencia un camioncito para sus bomberos imaginarios, de modo que planificó agujerear el techo de su carro de juguete para engancharle una escalerita de madera.
Tantas veces los niños enfrentan el riesgo de ser castigados por romper algo. Este es un ejemplo de las dinámicas a las que están acostumbrados desde temprana edad. En la escuela o en otros contextos, romper cosas está mal. Pero el ejemplo de Marcelo representa un proceso de destrucción creativa: Marcelo adapta las cosas que tiene para resolver un problema o una limitación que enfrenta. Y al no vacilar en romper y replantearse el uso de su carro de juguete, crea una solución innovadora.
Esto ocurrió en Nicaragua. José Gómez-Márquez, un oriundo de Honduras y director de Little Devices en el MIT, con el apoyo del Laboratorio de Innovación del Banco Interamericano de Desarrollo creó “MEDIKits” en los pueblos de Ocotal y Jinotepe. Los MEDIKits se basan en el siguiente mecanismo: innovar adaptando materiales simples para resolver desafíos sociales en las áreas marginadas. Los MEDIKits son un paquete de instrumentos modulares básicos que, a través de diferentes combinaciones, permiten a los trabajadores sanitarios realizar actividades como diagnósticos y análisis de laboratorio en comunidades remotas.
El equipo del MIT trabajó con los beneficiarios locales para enseñarles a adaptar por sí mismos los instrumentos. Se invitó a los participantes a romper contenedores o cortar mangueras de suministros no utilizados, por ejemplo, como forma de reducir su temor a dañarlos. Luego se les enseñó cómo adaptar o modificar el equipo con las piezas, en ausencia de facilidades de reparación adecuadas. Lo que resultó fue un equipo de profesionales sanitarios que aprendieron a resolver los problemas que enfrentan a diario en su trabajo con los pacientes, usando instrumentos improvisados a partir de otros materiales o productos.
Los MEDIKits demuestran a los usuarios que pueden hacer incluso dispositivos complejos con componentes asequibles, y adaptarlos para satisfacer sus necesidades médicas. Un cartucho desechable para vacunas inhalables facilitaría inocular a los niños contra el sarampión. Un helicóptero de plástico inspiró un nueva manera de suministrar a los niños medicamentos contra el asma.
Los participantes recibieron cajas de MEDIKits con instrumentos que pueden ser usados para exámenes de laboratorio en lugares donde no hay electricidad.
En las pasadas Navidades tus hijos recibieron muchos regalos. Esta es una buena oportunidad para que se transformen en la nueva generación de innovadores reformando sus juguetes viejos o reinventando usos para los nuevos.

Carlos Guaipatin

Especialista BID