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Viernes, 16 de noviembre de 2018



FORO DE LECTORES


Reforma estructural implica cambios

| Viernes 13 abril, 2012


Reforma estructural implica cambios

Las reformas estructurales han pasado de ser importantes a ser estratégicas para la prosperidad de las naciones. Hoy, los países que se adaptan con rapidez a los nuevos desafíos de una economía global sensible y competitiva, ganan mercados, inversiones, empleo y prosperidad.
En Costa Rica muchos actores fundamentales de la vida social señalan la necesidad de reformar. Reformar parece estar de moda en este mundo de cambios, por ello es fundamental saber qué queremos reformar, cuáles reformas son necesarias, cuáles son verdaderamente estructurales, para qué son, y a quién benefician?
Reestructurar implica entender a cabalidad las instituciones que se quieren reformar, sus alcances, su naturaleza, su función social, jurídica, económica, etcétera. En materia de reformas estructurales Costa Rica no cuenta con diagnósticos serios, profundos, y amplios. Pese a esto en la Asamblea Legislativa se reforma cotidianamente sin argumentos, sin debate, y sin disenso.
Concretamente, una reforma estructural implica un cambio o transformación en aspectos estructurales, es decir, de base y fundamentales en las instituciones de la nación. Son innovaciones o modificaciones en la esencia política de un país, de las reglas de juego que suponen la actualización a las nuevas circunstancias que se viven y por eso contienen un claro objetivo de modernización.
Esta claro que la opinión de muchos ciudadanos, sobre las reformas no solo es negativa, sino que parece haberse deteriorado recientemente de forma muy pronunciada.
El desencanto de los costarricenses con las reformas estructurales ha coincidido con una época de estancamiento económico, mucha corrupción y una crisis financiera mundial.
Al día de hoy el tema de las reformas no cala en nuestra sociedad, porque a través del tiempo los medios de comunicación y algunos partidos de la oposición han descubierto que detrás de muchas reformas existen subordinaciones ocultas, pactos conmutativos e intercambios dudosos.
Cabe destacar que en la década de 1980, cuando se hablaba de los Procesos de Ajuste Estructural eran muchos quienes veían con pesimismo el futuro de la democracia en América Latina, especialmente en aquellos países que habían regresado a ella en situaciones de crisis y con un horizonte de reformas económicas de alto coste social.
Se creía que la democracia se vería amenazada por situaciones de ingobernabilidad provocadas por el incremento de las desigualdades y la consiguiente protesta social.
Y la movilización de los perjudicados por las reformas obligaría a los gobiernos democráticos a abandonarlas, lo que conduciría a un agravamiento de la crisis económica y haría crecientemente inevitable la tentación autoritaria.
Finalmente, Costa Rica necesita reconocer que las estructuras existentes no benefician el desempeño de la política nacional y menos incrementar las posibilidades de prosperidad de los ciudadanos.

Luis Fernando Allen Forbes
Director Ejecutivo
Asociación Salvemos el Río Pacuare