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Lunes 15 Abril, 2013

Tendremos la valentía de anteponer mezquinos intereses para heredar un gran país a las mayorías del futuro o seguiremos convertidos en impávidos y silenciosos actores de piedra de una patria que agoniza


Reconstruir Costa Rica, sí se puede

Para muchos conocedores Costa Rica está sumida en una crisis de gobernabilidad, que no permite tomar decisiones prontas y cumplidas para satisfacer oportunamente las necesidades de los costarricenses, desde mi perspectiva pasa más por otros factores, muy lejos de los que nombran estos connotados costarricenses.
Nuestra orfandad política nace y termina con nuestros partidos políticos, los ataques a mansalva contra el PUSC crearon un vacío de poder que algunos políticos de segundo orden no supieron llenar con sus partiditos. Con una oposición fragmentada el rumbo del país tiene muchos claroscuros y agiganta a un PLN con pies de barro que no termina de hacer las cosas bien.
Ante la ausencia de verdaderos estadistas, líderes con credibilidad y capacidad de visualizar los retos que enfrentará el país y encauzarlo por los caminos que nos lleven al desarrollo, hoy, requerimos que los diferentes actores que quieren gobernarnos recuperen la capacidad de habla y escucha con sus pares.
1- La oposición debe buscar la manera de reagruparse bajo un marco ideológico donde todos o al menos la mayoría se sientan representados.
2-Tanto la oposición como Liberación Nacional deben nombrar sus mejores hombres y mujeres para encargarles la cosa pública. Debemos reivindicar el ejercicio de la función pública, darle el señorío que otrora disfrutó quien era electo para ocupar un cargo.
Ostentar un puesto de relevancia deber ser un honor que ningún costarricense puede despreciar, para lograrlo debemos voltear la mirada hacia quienes tienen los mejores méritos.
Los pega banderas y amigos de quienes ejercen el poder ya no deben ni pueden seguir convirtiendo la noble actividad de servicio público en deshonra.
Los mejores y más honestos hijos de la patria deben llegar al ejercicio de la Presidencia de la República, al Congreso y a las instituciones, con tales personas ejerciendo los puestos de poder tendremos la legitimidad y capacidad necesaria para esbozar el país que queremos.
3- Logrado lo anterior llamar a un diálogo nacional donde gobernantes y gobernados podamos visualizar el país que deseamos construir, (PLAN PAÍS) dichos acuerdos deberán ser respetados y puestos en práctica por el partido que nos gobierne. Con objetivos claros llevaremos a nuestra patria por el andarivel que lleva al desarrollo. Costa Rica no debe ni puede nacer cada cuatro años con las elecciones nacionales.
Ejes de ese gran proyecto país de manera resumida podrán ser, la educación, tributos, ciencia y tecnología, tramitología, infraestructura, seguridad, generación y repartición de la riqueza, empleo, etc.
La historia es benigna, nos brinda la oportunidad de ser reconocidos como patriotas que un día decidieron dejar de lado ambiciones personales, banderías políticas y construir la nación donde todos y todas tengamos la oportunidad de surgir.
Estamos viviendo peligrosamente de las rentas que nos dejó un estado benefactor, el cual diariamente despedazamos sin inmutarnos siquiera.
El horizonte se mira claro, tendremos la valentía de anteponer mezquinos intereses para heredar un gran país a las mayorías del futuro o seguiremos convertidos en impávidos y silenciosos actores de piedra de una patria que agoniza.

Reiner Hinrichs

Productor agrícola