Rebaja de deuda política depende de Chinchilla
A pocos días de que venza el plazo para que no se puedan hacer modificaciones a las reglas electorales, el recorte de ¢18 mil millon...
Tras la aprobación ayer en segundo debate del proyecto de ley, los diputados dejaron en manos de la mandataria esa brasa caliente.
Para que la disminución de ¢43 mil millones a ¢24 mil millones entre en vigencia, Chinchilla debe firmar la ley antes del martes 2 de octubre, de acuerdo con lo indicado por Luis Antonio Sobrado, presidente del TSE.
De esos ¢24 mil millones, los partidos solo podrán cobrar ¢18 mil millones, el resto quedará para los comicios de alcalde de 2016.
“En el momento en que el Tribunal convoca a elecciones, no es posible hacer cambios en las leyes electorales. En ese sentido, nosotros damos por aprobada la reforma en el momento en que es avalada por los diputados en dos debates y firmada por la presidenta Chinchilla. No contemplamos la publicación en La Gaceta”, agregó Sobrado.
La deuda política se fondea con el pago de impuestos de los costarricenses y solo beneficia a los partidos que logren más del 4% de los votos válidos para presidente de la República o a quienes elijan al menos un diputado.
Como los recursos se giran tras las elecciones nacionales, los partidos tienen que acudir a préstamos o fideicomisos para cancelar sus gastos operativos como publicidad y signos externos.
Esto implica que las deudas no se cancelan hasta que el TSE libera los recursos de la deuda política.
La discusión en torno a la rebaja estuvo en el congelador por años, no obstante, el camino se allanó hace una semana, cuando el TSE tiró línea sobre el tema y denegó cualquier otro cambio que no fuera el recorte de la deuda.
Esteban Arrieta