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Viernes 13 Enero, 2012

Proceso exportador

El país forma parte de diferentes tratados comerciales. Hace pocas semanas una joven indígena, vecina de Talamanca, se acercó a un canal televisivo para exponer su proyecto y solicitar ayuda para la creación de este. La idea consiste en industrializar el cacao y colocarlo en el mercado convertido en chocolate. Es muy grato conocer que el proyecto avanza exitosamente y que la comunidad entera participa de la inspiración. En el mercado internacional el producto se cotiza a precios excelentes.
Un tratado comercial debería ser un instrumento generador de nuevas oportunidades que ayude a las comunidades en general. Muchas de nuestras riquezas no son aprovechadas por desinformación. Comex nunca ha explicado, en toda su extensión, los alcances de estos instrumentos en palabras menos técnicas y entendibles.
Veamos algunos ilustrativos ejemplos. Florida Bebidas conoce cómo aprovechar los acuerdos comerciales, y ha desarrollado una serie de productos que tienen gran aceptación en este y otros lugares. Semanas atrás se dio a conocer la noticia de que, las empresas embotelladoras de agua se benefician de forma exponencial al abrirse nuevos mercados. Solamente el mexicano consume millones de litros al año. Las islas del Caribe también son clientes potenciales.
La lógica indica que, existiendo ricas fuentes de agua potable en diferentes comunidades, el paso siguiente sería realizar los estudios pertinentes, y una vez comprobada la viabilidad del proyecto, convertirlas también en parte del proceso exportador por medio de cooperativas u otro tipo de asociaciones. Muchas empresas en el exterior, deseosas de incrementar las ventas, se encargarían de la distribución del líquido utilizando inclusive su propia marca. Este tipo de alianzas estratégicas es ampliamente conocido por el sector exportador.
Chiquita Brands fabrica jugos de excelente calidad, utilizando en las mezclas diferentes frutas tropicales. Monteverde, El Angel y Dos Pinos también han demostrado los grandes beneficios que produce la industrialización del agro. En Guanacaste, los mangos son utilizados para darle de comer al ganado. Unos cuantos centros de acopio y una pequeña despulpadora, ayudaría a comercializar la fruta de forma óptima, y muchas personas dejarían de fabricar tinajas para ganarse el sustento diario.
Les corresponde a los dirigentes comunales solicitarle asesoría a las universidades, y presentar los proyectos debidamente estructurados a las autoridades correspondientes. Direccionar la inversión hacia las zonas rurales y potenciar el agro beneficia la creación de empleos, el desarrollo de nuevas tecnologías, amplía la seguridad alimentaria, y desestimula la emigración del campesino a las ciudades.

Los enemigos de la democracia se nutren del descontento social. El comercio se incentiva aumentando la producción y multiplicando las ventas. Movamos positivamente el inalterable 5% de crecimiento anual que muestra la economía, permitiendo que nuestras comunidades aprovechen las diferentes oportunidades que ofrece el mercado internacional. Al gobierno hay que ayudarle, realizando entre todos el trabajo que le corresponde al impasible funcionario.

Jorge Castro Guardia