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Sábado 21 Abril, 2012

Por qué el estrés

No nos queda más remedio, viviremos con él mientras haya tanto cuestionamiento en el gobierno y sus instituciones, la inseguridad no tenga alivio y los hampones, sueltos en la calle, continúen su agosto. La sonrisa amable y la paz del alma de los costarricenses terminaron, en tanto ahora somos víctimas del estrés y la ansiedad, mecanismos de defensa que entran en juego para afrontar las situaciones tan desagradables que suceden a cada rato del día en el país, tanto en el campo como en la ciudad, donde las personas que trabajan, la mayoría de las veces, viven tensas y son exigidas a sacar grandes tareas para poder llevar sustento a sus hogares. El estrés puede ser emocional o físico. El estrés emocional generalmente ocurre en situaciones que las personas consideran difíciles o inmanejables. El estrés físico se refiere a la reacción física del cuerpo a diversos desencadenantes, como por ejemplo el dolor que se siente después de una cirugía. La actitud de un individuo puede influir para que una situación o una emoción sea estresante o no. Una persona con una actitud negativa a menudo reportará más estrés de lo que haría una persona con una actitud positiva. La actitud de una persona puede influir para que una situación o una emoción sea estresante o no. El asunto es que por ahora no tenemos una situación que nos aleje de los sistemas de apoyo, pues no tenemos en quién confiar, en especial, en los momentos difíciles. El hecho de tener poco o ningún apoyo hace que las situaciones estresantes sean aún más difíciles de manejar y no nos pasa solo a nosotros los del pueblo, pues también sucede a los gobernantes y a los jerarcas. Se agrava más la situación cuando se cae en los vicios como el alcoholismo, el tabaquismo y las drogas fuertes, como la cocaína, y también con la alimentación deficiente que nos debilita el sistema inmunitario, sea cuando se hacen dietas malas y las personas no tienen un horario para ingerir alimentos o que por sus agitaciones, dejan de desayunar, almorzar o comer y luego con hambre, andan comiendo en la calles por lo general, alimentos fríos y contaminados. La actividad física se ha dejado de lado, como salir a caminar a los parques o nadar en una piscina que nos garantice que sus aguas son limpias. Recordemos que el estrés es la respuesta no específica del organismo a toda demanda que se le haga, dando origen a una serie de cambios físicos, biológicos y hormonales. Para finalizar, es necesario que sepamos que el estrés tiene tres fases: la primera es la reacción de alarma, la segunda es el estado de resistencia, y la tercera, la que no deberíamos tener nunca, es la de agotamiento, motivado por una situación prolongada de estrés y que rápidamente va a provocar un gran deterioro de las capacidades fisiológicas, donde la persona está enferma y sucumbe a los estresores externos como internos, entonces, ya no habrá más camino que recurrir con un especialista y esperar…

Dr. José Eliseo Valverde Monge