Vladimir de la Cruz

Vladimir de la Cruz

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Miércoles 20 Mayo, 2015

Pizarrón
Política, ¿vieja o nueva?

Para mí la política no es “vieja política” o “nueva política”, es, en primer lugar, el escenario donde actúan los ciudadanos.
Es donde se relacionan sus clases sociales organizadas o los grupos y sectores económicos que tienen, con sus partidos políticos, la intención de resolver los problemas que les aquejan de su convivencia socio política, desde el control del gobierno o, en términos generales, desde la toma del Poder político que se produce, en una sociedad republicana, con el acceso al Gobierno, la Asamblea Legislativa, las alcaldías y los gobiernos municipales, a través de procesos electorales, con partidos políticos y por los mecanismos de la representación popular, como lo hacemos en Costa Rica.
El poder económico, que actúa tras bambalinas en este escenario, hasta hoy no se discute en estos procesos políticos.
En segundo lugar, es una expresión de lucha político electoral organizada, por parte de estos grupos, con la finalidad de obtener el control del Gobierno, su estructura institucional, y la capacidad de decidir desde allí políticas públicas de acuerdo a los particulares intereses de estos grupos, en nombre de la sociedad y del bien común.
En tercer lugar, este control político es una expresión de la violencia que se ejerce, por parte de quien tiene ese control, sobre el resto de la sociedad y los grupos sociales y políticos que la integran, a través del uso legítimo de la fuerza que se les da a los Poderes públicos y las instituciones del Estado, a sus representantes e integrantes, por la Constitución Política y la legislación nacional que la justifica, regula, y hace valer su poder, dominio y aceptación.
En cuarto lugar, la legislación en general es una manifestación de la voluntad de las clases políticas dominantes, o sus sectores, representadas en la Asamblea Legislativa.
En este sentido los grupos que actúan en la Asamblea Legislativa, al aprobar las leyes, hacen una clara política de dominación y de justificación del sistema político existente. Se realizan cogobernando esta dominación de violencia política y legislativa.
En esto, todos los partidos en la Asamblea Legislativa son iguales, así legalizan el sistema político existente, realizan y hacen política al afirmar, y legitimar, el sistema democrático representativo existente.
En quinto lugar, no hay en este escenario político, ninguna fuerza organizada que discuta o cuestione el modelo y la estructura económica existente del país, en posibilidad de cambiarlo por otro nuevo, alterno o posible.
No existe un claro discurso político alternativo, de cambio, en este sentido, en los partidos legislativos no gobernantes ni en el Ejecutivo. Ni siquiera tienen definido un modelo de este tipo, con referencia a uno existente, como tenían antes de 1990 los partidos comunistas y algunos movimientos socialistas y revolucionarios, o como lo tuvieron los socialdemócratas hasta 1978.
La forma en que siempre se ha hecho política, en estos escenarios, es con pactos, acuerdos, alianzas, fusiones o coaliciones electorales, con proyectos comunes, coyunturales, donde se pueden unir, desunir y volver a unir, para la ocasión, los distintos partidos como sucede con los actuales.
Así se hace la política. ¿Vieja o nueva? Lo nuevo es la participación de nuevos partidos en estos procesos relacionados con los viejos existentes, sean gobernantes o no.\

Vladimir de la Cruz