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Pequeñas empresas sienten el efecto de desaceleración económica

Menor disponibilidad de crédito afectaría las decisiones de inversión de los pequeños empresarios

Víctor Sanabria
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La evolución de la economía costarricense está empezando a pasarle factura al sector empresarial, en especial a las pequeñas y medianas empresas (pymes).
La tendencia de un menor crecimiento de la producción se viene presentando desde la mitad de 2007, debido principalmente a los efectos de la disminución de la demanda interna y externa, ocasionada por los altos precios de las materias primas.
Pero en los últimos meses la situación se ha agravado debido a importantes cambios en aspectos como el tipo de cambio, las tasas de interés y la inflación, la cual se ubica en un 15,40%.
Estas variantes han generado que muchas empresas se mantengan en la búsqueda de la estrategia adecuada para mantener a flote sus negocios.
“Para nadie es un secreto que las políticas económicas traen efecto sobre la producción y considero que esta desaceleración en la economía puede ser peligrosa principalmente para el pequeño productor, ya que existe una gran incertidumbre de hacia donde vamos, no hay políticas claramente definidas que nos ayuden a tomar decisiones”, comentó Nelson Villegas, gerente de Café San Vito.
A esto se le suma, la menor disponibilidad de crédito al que pueden tener acceso estas empresas; así por ejemplo, la colocación de crédito al sector privado otorgado por el Banco Central y a los bancos comerciales, disminuyó de julio a agosto de este año un 0,82%.
Esto genera que dependiendo de la capacidad de acceso a financiamiento de las empresas y de los proyectos que tengan actualmente en marcha el efecto sea más o menos severo, según afirmaron varias empresas consultadas.
“En términos generales, las pymes están sufriendo la restricción del crédito en mayor medida que otras empresas. Hay que recordar que este tipo de empresas, acceden al crédito no solo para expandir sus operaciones, sino también para capital de trabajo”, dijo Juan María González, presidente de la Cámara de Industrias.
Ante esta situación, el nivel de inversión de estas empresas se puede ver afectado, al tener una menor disponibilidad de recursos que le permitan realizar sus negocios.
“Al aumentar las tasas de interés, estas restan a la empresa su capacidad de inversión en otras áreas, como expansión, contratación, implementación de nuevos proyectos, bienes y servicios. Por lo tanto, no solo se reduce la inversión empresarial sino que también se contrae la contratación, lo que genera, que los agentes económicos contraigan aún más el gasto y se puede generar un círculo de desaceleración”, señaló el economista Carlos Arguedas.

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