Logo La República

Lunes, 19 de noviembre de 2018



COLUMNISTAS


¡Peor es nada!

Alvaro Madrigal [email protected] | Jueves 24 marzo, 2011



De cal y de arena
¡Peor es nada!


* No importa que de manera categórica y precisa la Ley General de la Administración Pública determine que el ministro es el superior jerárquico del correspondiente ministerio y por lo mismo, el responsable de cuanto allí se resuelva (o se deje de resolver, agrego). Un ministro arrastrado por el remolino de la controversia suscitada por la impúdica concesión de la carretera a Caldera, acaba de lavarse las manos y de descargar responsabilidades en las instancias técnicas del MOPT. ¡Qué carajo, peor es nada!
* La construcción de esa carretera fue confiada a terceros. Lo hizo así el Estado para suplir carencias financieras, sin renunciamientos al interés público de contar con una buena, segura y moderna vía. No para que el concesionario construyese por la gracia de una supervisión deficiente, complaciente e indulgente, una ruta plagada de falencias. Ni para abrir margen a que alguien nos restriegue el fracaso y nos diga que “peor es nada”.
* Los recursos presupuestarios del MOPT son raquíticos y es lo que, en parte, explica su desprestigio ante la opinión pública. Aún así, el Ministerio de Planificación le arrebata varios miles de millones de colones para transferirlos a las municipalidades bajo el paraguas del fortalecimiento del régimen municipal. Vaya artilugio para vestir un santo desvistiendo a otro. ¡Peor es nada!
* En la licitación para concesionar la construcción y operación del muelle para contenedores en Moín, hubo un cartel tijereteado, cosido y ajustado más o menos diez veces. Consultado, desde luego, para guardar las apariencias. Al final, el traje quedó a la medida, como los Trajes Raval. No importa. Son los tiempos de las concesiones a trompicones para conseguir la obra a cualquier precio. ¡Peor es nada!
* La Ministra de Economía y Comercio, que parece condenada a “poncharse” en todas sus apariciones en la caja de bateo, no entiende que lo que hay es un mercado gravemente manipulado por monopolios. Sus conferencias de prensa anuncian “deslumbrantes descubrimientos” en materia de precios, pero nada dicen respecto a las circunstancias con que se manipulan. Como ya se le conoce, le conceden unas bolsitas de leche para que simule resultados en la defensa del consumidor. ¡Peor es nada!
* Lo que presumían una excelente fotografía resultó ser una pifia más que obligó a la Casa Presidencial a retirarla. Al fin y al cabo, la resolución de la Corte Internacional de Justicia no era para divulgar a la Presidenta en exultante explosión pues Isla Calero realmente dejó de estar bajo el manto de la soberanía costarricense y quedó, por lo pronto, como tierra de nadie, aunque sin nicas. ¡Peor es nada!
* El flamante Canciller ha admitido el candor con que dio por buenas las garantías del gobierno nicaragüense acerca del dragado en el San Juan. Mas no llegó a excusarse con el Vicecanciller por la zafada de tabla que le dio. ¡Peor es nada!
* ¡Peor es nada! Exclamación plena de cinismo, confesión de la incompetencia de tecnócratas que el poder político quiso presentar como “la prima donna envuelta en huevo”, al decir de Pepe Marín Cañas. Vergonzosa expresión de conformismo. Pasará a la historia como un baldón de los tiempos en que un gran segmento de costarricenses se comportó como lo hacen los borregos domesticados.

Alvaro Madrigal