Parlacen de cuidado
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Parlacen de cuidado

Costa Rica está ante un proceso de toma de decisiones trascendentales para su futuro. Después de la voluntad expresada por la mayoría en el referéndum y con el inicio de las negociaciones para alcanzar un Acuerdo de Asociación con la Unión Europea, el país entrará en un proceso de integración regional cada vez más demandante.
A propósito del triunfo del “sí” en la consulta popular, Oscar Berger, presidente de Guatemala, envió una nota al mandatario Oscar Arias en la que le solicitó al gobierno costarricense integrarse al Parlamento Centroamericano (Parlacen) “al menos con un representante”.
Al ser consultado el Poder Ejecutivo al respecto, Rodrigo Arias, ministro de la Presidencia, aseguró que la petición iba a ser estudiada y sometida a análisis en el Ministerio de Relaciones Exteriores.
El Parlacen, cuya sede central se encuentra en Guatemala, fue oficialmente instalado en octubre de 1991 con el fin de convertirse en un foro político permanente para el diálogo y la integración de la región, situación que hasta la fecha no se ha materializado o al menos no ha quedado demostrada.
Además de Guatemala, lo integran de forma plena El Salvador, Honduras, Nicaragua, Panamá y República Dominicana, y en su carácter de “países observadores”, participan representantes de los Parlamentos de México, Puerto Rico, Taiwán y Venezuela.
Está integrado por 20 diputados electos mediante sufragio universal en cada uno de los países miembros y los presidentes y vicepresidentes pasan a integrar el foro de forma automática por un periodo de cinco años, una vez concluidos sus respectivos mandatos.
Sin embargo, históricamente Costa Rica se ha abstenido de integrar este foro por considerarlo burocrático, inoperante y costoso.
Y es que la realidad demuestra que en términos prácticos es poco lo que el Parlamento Centroamericano ha logrado cosechar.
Las noticias que trascienden desde este foro, lejos de ser productivas, son acusaciones de corrupción entre los mismos funcionarios.
Precisamente ayer un diputado panameño salió a defenderse de los señalamientos que le hizo otro colega guatemalteco por la supuesta malversación de $566 mil del presupuesto del parlamento regional.
Distintos sectores e incluso el presidente recién electo del foro hablan de reformar el Tratado Constitutivo para lograr que las resoluciones del Parlamento sean vinculantes para los países miembros y así poder aportar al proceso de integración centroamericana, pero hasta entonces nada cambia en este órgano.
De manera que Costa Rica tiene que pensar muy bien esta decisión y medir los réditos reales, tanto para el país como para la región, de dar el paso.
La unión regional es necesaria pero esta debe producirse en instancias que sean provechosas y útiles para el desarrollo y el intercambio comercial, no en órganos retóricos.

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