Leiner Vargas

Leiner Vargas

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Martes 13 Septiembre, 2011


Reflexiones
¿Para qué más cacao y chocolate?

Es claro que no es posible hacer chocolate sin cacao, y es aún más claro que intentar hacerlo simplemente termina por disminuir la calidad del chocolate que producimos. Lamentablemente con el ajuste del gasto, la cuerda se revienta por la parte más delgada, y no necesariamente la menos importante. Se trata entonces de que podríamos mantener el empleo del jinete, aunque tengamos que deshacernos del caballo.
Un ejemplo que ilustra lo anterior ha sido la reducción del presupuesto 2012 al Sector de Ciencia y Tecnología. Además de ser el benjamín del Estado costarricense, la genial solución del Ministro fue reducir el porcentaje solicitado por Hacienda al sector, quitando cerca de ¢1.000 millones del Fondo de Incentivos, dejando dicho fondo prácticamente sin contenido presupuestario para 2012. Es decir, decidió reducir el componente central de la inversión en las actividades estratégicas del sector y que, efectivamente, van dirigidas al quehacer de la ciencia, la tecnología y la innovación.
Quizás no sea culpable el Ministro, de tan absurda definición de prioridades, “primero mis dientes, después mis parientes”, decían nuestros abuelos. Al final del día, el resultado es el peor de los escenarios para el país, la burocracia del sistema sigue funcionando, aunque el contenido sustantivo de la actividad que realiza se reduzca a menos de un tercio de lo que ha sido en 2011.
Es por eso que el país requiere, de manera urgente, aumentar su carga tributaria. Las únicas maneras de hacerlo es cobrando mejor los impuestos, aumentando los impuestos existentes o nuevos, o mediante una combinación de ambas medidas.
Pareciera, entonces, que si el país no quiere tener un Estado más pequeño y menos involucrado en los temas de seguridad, educación, salud, prevención social, ciencia y tecnología, infraestructura y otros, lo que nos queda es discutir y aprobar, de una vez por todas, un aumento en la carga tributaria.
Es imprescindible sostener el empleo, para lo cual es vital mantener y aumentar la inversión pública en educación, en salud, en infraestructura, en ciencia y tecnología, en seguridad, entre otras. Claro que se debe mejorar la asignación del gasto público y, sobre todo, medir mejor la rendición de cuentas sobre el mismo.
No es posible competir en un mundo global con menos de 0,5% en gasto en investigación y desarrollo como país, se hace absolutamente indispensable aumentar el nivel de inversión en las actividades científicas y tecnológicas y de innovación, o seguiremos siendo seguidores a ciegas de la dinámica tecnológica y de innovación global.
Si bien es cierto, se puede distribuir mejor el chocolate y, seguramente, se puede generar un poco más de cacao, con los impuestos que actualmente tenemos, es necesario tener más caco y hacer más chocolate, si aspiramos a vivir en una Costa Rica mejor para todos.

Leiner Vargas Alfaro
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