PAC: 3-EN-1
La fórmula de gestionar y gobernar del PAC está muy distante de lo que logró G. W. Coe con su famoso y exitoso aceite 3-EN-1
La fórmula de gestionar y gobernar del PAC está muy distante de lo que logró G. W. Coe con su famoso y exitoso aceite 3-EN-1
Cuando en 1894 George W. Coe, vecino de New Jersey, se inventó la fórmula de un aceite —el más famoso del mundo— que tuviese tres características determinantes: lubricante, limpiador e inhibidor de la oxidación, lo hizo con la mejor intención de tener una sola aplicación para el buen mantenimiento de las bicicletas, no tres.
En 2014 el Partido Acción Ciudadana se vio gobernando el país con una propuesta de cambio sin definir, sin preparación para una tarea de tal envergadura. Tuvo que inventarse un gabinete que resultó ser un 3-EN-1 que en nada ayuda a su buen funcionamiento. Hoy tenemos tres diferentes PAC en el gobierno, no uno.
El primer PAC está encabezado por el presidente Solís y sus más cercanos colaboradores en la dirección superior. Grupo coyuntural e improvisado. Conjunto que poco articula, que se contradice con frecuencia, sin metas ni plan estratégico. Más parece un cuerpo de bomberos apagando fuegos imprevistos, por ello el simbolismo al respecto del último uniforme lucido por su director. Este PAC se desintegrará y desaparecerá en mayo del 2018, pues tan solo le une el ejercicio del poder durante los cuatro años de gobierno.
El segundo PAC es liderado por el fundador Ottón Solís y la diputada Epsy Campbell. Es un PAC con vocación perpetua de ser oposición en gobierno, fundamentalista en los principios que definió como su derrotero político, hoy desesperado por buscar y mostrarse como de centro ideológico. Es la antigua socialdemocracia que se niega a morir, que no encuentra el proyecto equilibrado entre Estado y mercado.
Ottón Solís desde su posición de diputado intenta retomar el partido que él —por displicente— dejó perderse años atrás en ese mismo escenario: la Asamblea Legislativa. Este PAC seguramente será el que represente al partido en 2018, con pocos seguidores y con una fracción legislativa pequeña, es el grupo obligado a recuperar y reorientar al partido.
El tercer PAC está conformado por un grupo de segunda o tercera línea, con figuras poco visibles o reconocidas, asesores engolosinados con “el cambio” y que está ejerciendo gobierno desde diferentes espacios administrativos en ministerios e instituciones del Estado. Se acoplan constantemente por afinidad ideológica y programática con el Frente Amplio.
Parte de este tercer PAC son los que articularon desde el MICIT para la fallida Ley de Radio y Televisión, así como los que concertaron en el INVU para el fallido Reglamento de Control Nacional de Fraccionamientos y Urbanizaciones, el cual pretendía limitar la propiedad privada. Es el PAC que se aliará con el FA para las próximas elecciones municipales. Son aquellos que en 2018 pasarán fácilmente a ser parte del Frente Amplio.
Esta falta de afinidad e identificación partidaria, de unión de proyecto y objetivos para gobernar, hace que este PAC 3-EN-1 en vez de lubricar reseque la acción de gobierno, que no inhibe ni cohíbe la oxidación de nuestra administración pública, sino que la promueva. Que en vez de limpiar oscurece aún más la percepción de la ineficiencia de quienes gobiernan. Así las cosas, no es ningún gran descubrimiento concluir que la fórmula de gestionar y gobernar del PAC está muy distante de lo que logró G. W. Coe con su famoso y exitoso aceite 3-EN-1.
Claudio Alpízar Otoya
Politólogo