Leiner Vargas

Leiner Vargas

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Martes 25 Octubre, 2011


Reflexiones:
Otro berrinche innecesario

Sindicatos, estudiantes, taxistas, autobuseros, diputados y ahora hasta ministras, se suman a los berrinches del día de nuestro país.
Cada uno lucha por hacer valer sus intereses, “se jala para su saco”, aunque se desproteja a los más débiles y se termine por poner en bancarrota al Estado costarricense.
Si la Ministra de Comercio Exterior de verdad quiere defender la competitividad de las empresas y aprovechar los acuerdos comerciales que se han venido firmando a lo largo de las últimas décadas, debe dejar de oponerse a la propuesta fiscal de su propio gobierno y presidenta. O cambiar de camiseta a favor de un grupo de empresarios que han disfrutado por más de 30 años del incentivo de no pagar prácticamente nada al fisco costarricense.
Los impuestos permiten financiar las becas de Avancemos, los desayunos y almuerzos de niños y niñas que atendemos en los comedores escolares, los gastos para mejorar la infraestructura, el funcionamiento de la seguridad ciudadana, la inversión en puertos, aeropuertos y carreteras nacionales, el funcionamiento de la justicia, las inversiones en ciencia y tecnología, educación superior y el funcionamiento de los servicios públicos básicos de cara a la ciudadanía.
Es lamentable que la señora Ministra no se comprometa con un Estado solidario, con un Estado en el que los empresarios de zona franca contribuyan y paguen como todos los demás, su pasaje de autobús al desarrollo. Flaco favor le hace al gobierno de Doña Laura su posición. Debería al menos ser un tanto más consistente con su discurso y dejar de poner obstáculos a la necesaria reforma económica que requiere el país.
Por muchos años he trabajado en los temas de competitividad e innovación, en política comercial y en enfoques regionales sobre el clima de negocios en América Latina y puedo decir, con propiedad, que los impuestos a la renta propuestos no afectan las decisiones empresariales existentes en el país en materia de inversión extranjera.
Ya muchas de las empresas pagan en su país de origen, los montos al repatriar sus ganancias, por lo que los efectos de un impuesto a la renta no afectarán la decisión de instalarse en nuestro país y mucho menos, de irse a las que ya lo han hecho por un factor marginal.
Existen otros factores de mayor importancia, como el nivel educativo o la infraestructura, que son urgentes financiar. De tal forma que el frío no está en las cobijas señora Ministra, no queremos un país con pasajeros gratis, es hora de cambiar su posición en favor del desarrollo y la competitividad del país y demostrar que sí es Ministra para todos y no solo para unos cuantos empresarios.

Leiner Vargas Alfaro
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