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Bloqueos en carreteras en Bolivia fueron eliminadas como “señal de buena voluntad”

Opositores a Morales descartan levantar huelga en instituciones

• Presidente boliviano demanda el cese de los ataques a las refinerías y red de gasoductos del país
• Contendientes autonomistas del sur y el oriente del país exigen régimen de autogobierno para sus territorios

Santa Cruz, Bolivia
EFE
Los opositores autonomistas de Bolivia presentaron una "señal de buena voluntad" al anunciar el fin del bloqueo de carreteras en las regiones enfrentadas al Gobierno de Evo Morales, pero se niegan a devolver las instituciones estatales tomadas en los últimos días.
Con este gesto, los opositores pretenden que el Gobierno corresponda "con las mismas señales" ante el diálogo previsto en La Paz entre el representante de los opositores, el prefecto de Tarija (sur), con el Gobierno central, según explicó el presidente del Comité Cívico de Santa Cruz (este), Branko Marinkovic.
Marinkovic anunció ante la prensa que "todos" los bloqueos de carreteras que los comités y sus aliados mantienen en su departamento serían levantados, y aseguró que similar medida adoptarán los comités cívicos de los departamentos opositores del Oriente boliviano.
Este anuncio se produjo después de que fracasara un intento de los prefectos opositores de Santa Cruz, Tarija y Beni (este) de viajar a Cobija (extremo norte), donde rige el estado de sitio tras los disturbios de las pasadas 48 horas que se saldaron con una treintena de muertos.
Sin embargo, Marinkovic dejó claro que otra es la situación de las instituciones gubernamentales tomadas en los pasados días en Santa Cruz, principal foco opositor. Aseguró por un lado que las tomas "han terminado", pero excluyó una inmediata devolución de estas al Gobierno central.
Estas instituciones -entre ellas de telecomunicaciones, tributarias y de registro de tierras- "han sido puestas en manos" de la Prefectura (Gobernación) de Santa Cruz", que determinará cuáles se quedarán y cuáles corresponde devolver a la administración central, explicó Marinkovic.
La "señal de buena voluntad" de los opositores es, sin embargo, "insuficiente" para el Gobierno de Evo Morales que exige además la devolución de las entidades públicas y el cese de los ataques a las refinerías y red de gasoductos del país.
El viceministro de Coordinación con los Movimientos Sociales, Sacha Llorenti, hizo esta advertencia a los opositores en La Paz, donde no obstante reafirmó la voluntad del Gobierno de continuar el diálogo para pacificar el país.
El control de estas instituciones está en el corazón del conflicto entre el Gobierno de La Paz y los opositores autonomistas del sur y el oriente del país, que reivindican un régimen de autogobierno para sus territorios.
Por su parte, el prefecto de Santa Cruz, Rubén Costas, dijo que ha pedido a los grupos autonomistas más radicales, y concretamente la Unión Juvenil Cruceña, que calmen los ánimos y se abstengan de peleas campales con piquetes "masistas", esto es, afines al Movimiento al Socialismo del presidente Morales.
Con ello hacía referencia a las refriegas producidas entre "masistas" y cruceños en El Torno, 30 kilómetros al norte de Santa Cruz, donde los jóvenes de UJC intentaban levantar un piquete de campesinos afines al MAS, unas refriegas que dejaron a un joven cruceño "en estado de coma", según dijo Marinkovic.
En la puerta de la Basílica de Santa Cruz, grupos de activistas pedían "duelo por las víctimas de Pando", acompañados por banderas autonomistas.
Los sucesos de Pando no han sido todavía esclarecidos, pero ni los autonomistas ni el Gobierno central han tenido inconveniente en calificar lo sucedido de "genocidio" contra el pueblo pandeño, aunque difieran sobre la autoría de los hechos.
AP/ La República
Una mujer cruza una de las calles donde se realizan protestas en Tiquipaya, Bolivia. Los Opositores a Morales anunciaron el levantamiento de varios bloqueos como señal de apertura al diálogo con el gobierno.
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