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Sábado 8 Junio, 2013

Se publicó un artículo (no en LA REPÚBLICA) cuyo contenido ofende a la comunidad china en Costa Rica


Ofensa a los chinos

El lunes 3 de junio del año en curso, en un diario de circulación nacional (no LA REPÚBLICA) se publicó un artículo cuyo contenido ofende a la comunidad china en Costa Rica.
Se utilizan epítetos y calificativos groseros que no podemos aceptar por la generalidad que subliminalmente sugiere. Debería esta persona estudiar historia universal y también historia china antes de tomar papel y lápiz para comentar sobre la cultura e idiosincrasia de los chinos que inmerecidamente critica.
El artículo en mención revela ignorancia y no es propio de alguien que se presume ser un profesional en derecho. Hablar en forma tan generalizada es falta de responsabilidad y de sensatez. Tendenciosamente este señor haciendo gala de “su cultura” afirma sin base alguna que “la mafia se exporta como una expresión de la cultura china”.
Si bien es cierto que la corrupción es un gran problema que el Gobierno Chino está atacando frontalmente enviando a la cárcel a miles de personas con prisión que excede los 18 a 30 años, inclusive con la pena de muerte, es algo que parece desconocer.
Además, parece que es un hombre amargado y desilusionado, ya que en el mismo artículo también ofende al pueblo de Costa Rica cuando afirma (sin sonrojarse) que “aquí (en Costa Rica) mandan el dinero o las balas, no el orden ni la legalidad”.
No sé quién es el firmante del mencionado artículo, pero sí puedo afirmar que sus palabras llenas de veneno, no corresponden a la idiosincrasia del pueblo de Costa Rica. También ofende a la presidenta Chinchilla al dar a entender que los viajes en jet privado encierran un rompecabezas que se empieza a armar.
Mafia es sinónimo de crimen organizado. Ese señor tal vez no sepa que en Costa Rica, y en todo el mundo, hay una lucha para desterrarla, y ningún país está exento.
La cultura china, basada entre otros en filósofos como Confucio, recomiendan en estos casos la prudencia, la humildad y la serenidad.
La doctrina de Confucio, como doctrina ética y no como religión, se basa en la práctica del bien, la sabiduría empírica y las propias relaciones sociales. Estos valores establecen lineamientos en la actitud china que moldean la vida y las pautas de valor social que a su vez, proporciona las teorías de la política e instituciones.
Entre los valores de pensamiento de Confucio prevalecen la honradez, la decencia, la integridad y la devoción filial y en el plano político, que es quizás lo que debería estudiar el señor que escribió el artículo, Confucio defendía un gobierno paternalista en el que el soberano fuera benévolo y honorable, pensando en la mayoría y su bienestar lo cual daba legitimación a los gobiernos, siendo los súbditos respetuosos del poder.
A ese señor le decimos: usted tiene mucho que aprender, pero no desvelan el sueño de la comunidad china su desconocimiento y su sarcasmo.

Eduardo Con Sanchún