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Martes, 13 de noviembre de 2018



NOTA DE TANO


NOTA TANO

Gaetano Pandolfo [email protected] | Lunes 11 julio, 2011



Los chicos de La Volpe se juegan esta noche el partido de sus cortas vidas deportivas.
Cuando está en la cancha el mejor futbolista del mundo; el mundo mira el partido; de manera que los juveniles Moreira, Salvatierra, Calvo, Leal, Cubero, Guevara, Madrigal, Martínez, Campbell y otros, serán observados por millones de ojos de todo el planeta, una oportunidad única que les ofrece la vida y que quizá, les sirva a todos ellos para cambiar sus propias carreras profesionales.
La ocasión la pintan calva, dice un refrán.
Bueno, le cae de perlas al joven Francisco Calvo, encargado por La Volpe de marcar a Lionel Messi. ¡Quién lo diría!
Un muchacho desconocido y sin equipo, que nunca ha jugado en un campeonato nacional, encargado de meter en la jaula al mejor futbolista del mundo.
Quizá en esta diferencia tan abismal entre un futbolista casi adolescente, que no sabe nada del planeta fútbol, que no tiene equipo y que desconoce su futuro profesional y un Messi de Champions, de coronas y títulos, multimillonario y portada de todos los medios de comunicación futboleros del universo, se enmarca la historia de este partido y desde luego, también, su desequilibrio.
Decir que somos optimistas es falso, al menos de nuestra parte.
Como bien lo decía Guimaraes en una frase que lo inmortalizó, mucho más que aquella otra de ¡A celebrar carajo!, tenemos la derrota ante Argentina, presupuestada, pero, quien quita un quite, solo por aquello de que son once contra once y la bola sigue siendo redonda.
Perder contra Argentina no cuesta nada.
Ya se ganó todo en la victoria frente a Bolivia.
Las puertas de la clasificación a la segunda fase están abiertas aunque nos derrote el anfitrión.
Ojalá que la Selección Nacional pueda mantener el orden y el equilibrio en el partido, que no pierda la pelota, que la asegure y que mentalmente los jóvenes futbolistas no se derrumben ante los nombres de los adversarios, porque igual que ellos, son hombres.
El partido es complicadísimo; dificilísimo; lamentablemente para nuestras intenciones, Argentina llega contra las cuerdas, presionada por su afición y totalmente obligada a la victoria.
No nos pueden regalar nada, ni siquiera una alineación de suplentes, que se hubiese venido si hubieran asegurado la clasificación en sus partidos anteriores; de ahí lo dramático del encuentro.
Pero… ¿quién no desea enfrentar en cualquier deporte el momento crucial de sus vidas?

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