Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Sábado 20 Diciembre, 2008

NOTA DE TANO


Muchos opinan que Saprissa está obligado a anotar un gol en los primeros minutos para acomodarse el partido de vuelta. Pareciera que si no meten un gol en el desayuno del juego, este se les complica.
No lo vemos así.
Saprissa tiene 90 minutos para meter dos goles y para hacerlo menos complicado, bien puede anotar un gol en cada tiempo para dejar las cosas iguales. Sé que el cuerpo técnico del Saprissa trabajó fuerte en eso. Lo peor para los futbolistas morados sería apresurarse, presionarse desde el arranque por el 0-2 en contra.
Si la llevan suave y despacio porque precisa, perfectamente pueden ir por el gol, uno en cada tiempo para no ser partícipes de un cotejo traumático.
En Alajuela, con un hombre menos en la cancha, Saprissa jugó mejor al fútbol más de media hora de la segunda parte; se supone y por los antecedentes que se han vivido en “La Cueva” que con el equipo completo, Jeaustin Campos puede hallar los movimientos ofensivos que lleven a su equipo a la anotación.
No se nos olvida por lo reciente del suceso, el 3-0 en contra que el Saprissa se quitó ante Puntarenas, anotando cuatro goles en 55 minutos. Al Cartaginés le hizo otros cuatro goles cuando caía 3-0; al Herediano le arrebató un 2-0 y a la propia Liga le sacó de la bolsa victorias y títulos en la famosa “Sapri-hora”, incluso jugando uno de esos partidos con diez hombres. ¿Recuerdan el par de goles de Gabriel Badilla en el epílogo?
De manera que al Saprissa le sobran antecedentes en ese sentido; son varios los partidos donde los morados han dado vuelta a resultados adversos y este podría ser uno más.
¿Cómo evitarlo?
¿Qué debe hacer el Alajuelense para no sucumbir a la presión que significa el Ricardo Saprissa a reventar, con un monstruo que sangra la fresca herida y lastimado también su amor propio?
Simple y llanamente jugar igual que en Alajuela.
Si los discípulos de Marcelo Herrera mantienen la condición física y la actitud mental y emocional para entregarse en sacrificio a 90 minutos intensos, como los jugaron en su patio, Saprissa no tendrá tiempo ni espacio para igualarles la serie.
Si los futbolistas manudos repiten la dosis de jugar a morir; si mantienen la condición física para presionar tres contra uno al rival que transporta la pelota, si a los jóvenes como Pemberton, Giancarlo González, Dave Myrie, Ariel Rodríguez y Solórzano no se los traga el Ricardo Saprissa, como se tragó precisamente a Giancarlo en el último clásico ahí, Alajuelense puede coronarse campeón nacional, incluso perdiendo el partido.
Un error de la Liga sería romper el juego; si abusan de la falta, Saprissa hace fiesta con goles de bola muerta en la que son expertos; tampoco les sirve a los erizos perder tiempo porque se los traga el ambiente.
La Liga tiene que jugar con ganas, velocidad e inteligencia; meterles la idea a sus jugadores que no ganan 2-0; que están 0-0, de manera que hay que correr a morir. Por ahí sí puede pesar el marcador de la ida.

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