Muchos países en el mundo tienen una política energética totalmente ligada a la política económica, social y ambiental y convierten sus recursos energéticos en riqueza nacional para potenciar la prosperidad de sus habitantes.
Estos países exitosos aprovechan plenamente la exportación de todos sus recursos energéticos, tanto renovables como no renovables (que son lo que más riqueza nacional generan), y lo hacen dentro de un contexto de transición energética.
Conforme los recursos renovables del país van aumentando la penetración en su matriz energética nacional y la participación de los no renovables van disminuyendo, los no renovables se exportan en mayor cantidad a los mercados internacionales y, como consecuencia de lo anterior, la gran cantidad de recursos fiscales y no fiscales que generan se utilizan para potenciar el desarrollo económico y social, la sostenibilidad ambiental y la transición energética.
Entre estos países se encuentra Noruega, cuya política energética es considerada como uno de los “estándares de oro” a nivel mundial por su efecto determinante en la transformación de los recursos energéticos naturales en riqueza nacional, lo que potencia el desarrollo económico y social, la sostenibilidad ambiental y la prosperidad a corto, mediano y largo plazo.
Noruega es un país que tiene una población muy parecida a la de Costa Rica en cantidad de habitantes.
1. Logros de Noruega apoyados fuertemente por su política energética integral
La política energética dual de Noruega se basa en un enfoque estratégico que implica maximizar simultáneamente el desarrollo de las energías renovables y la transición energética y las exportaciones de petróleo y gas natural para generar grandes cantidades de recursos fiscales y no fiscales y alto crecimiento económico con un enfoque social y de rigurosidad ambiental. Esta estrategia dual busca también proveer seguridad energética a Europa con las exportaciones de electricidad, gas natural y petróleo.
Además de mantener uno de los niveles de desempeño ambiental más altos del mundo (muy por encima de Costa Rica) y ser uno de los líderes mundiales en energías renovables y en la lucha contra el cambio climático, Noruega ha demostrado cómo lograr un amplio desarrollo de las energías renovables mientras simultáneamente genera grandes beneficios fiscales, económicos y sociales provenientes de su propia producción de petróleo y gas natural para resolver los problemas de hoy y para catapultarse hacia el futuro.
Producto de su política energética (ligada totalmente a su política económica, social y ambiental), Noruega no solamente ha tenido un superávit fiscal durante décadas y ha creado uno de los fondos soberanos de recursos fiscales más grandes del mundo para asegurar su prosperidad futura, sino que también ha logrado lo siguiente con el apoyo intersectorial de su estrategia energética:
- Índice Global de Desarrollo Humano[1]: Noruega posición 2 y Costa Rica posición 62.
- Índice de Desempeño Ambiental (Environmental Performance Index)[2]: Noruega en la posición 7 y Costa Rica en la posición 40.
- Índice de mejores países para vivir (Quality of Life Index)[3]: Noruega posición 10 y Costa Rica posición 57.
- Líder mundial en inversión y gasto social per cápita.
- Líder mundial del desarrollo sostenible.
- Líder mundial del desarrollo de energías renovables.
[1] https://hdr.undp.org/data-center/country-insights#/ranks
[2] https://epi.yale.edu/epi
[3] https://www.numbeo.com/quality-of-life/rankings_by_country.jsp
La evidencia internacional muestra que “en gran medida este país les debe su prosperidad a los yacimientos de petróleo y de gas natural”[4], los cuales han hecho que “Noruega sea uno de los países más ricos del mundo”[5].
La explotación económica, social y ambientalmente responsable de sus recursos naturales les permite a los noruegos vivir una vida más próspera y solidaria.
Entre muchas otras cosas, los noruegos desarrollan una infraestructura vial de clase mundial (carreteras, ferrocarriles, metros, aeropuertos, puertos, etc.), una economía robusta, una seguridad social de primer orden y bien financiada con hospitales públicos modernos, un sistema de educación pública de primer orden, fondos de pensiones sólidos y una policía bien equipada y financiada.
Con la riqueza de su subsuelo y su manejo responsable en la superficie de esta riqueza, este país ha logrado una ruta de prosperidad mundialmente reconocida, enfocada en el desarrollo sostenible, el desarrollo humano, el bienestar, la igualdad, la distribución de la riqueza, y la sociedad de la información y del conocimiento.
2. ¿Cuál es el enfoque fundamental de la política energética de Noruega?
Entre otras cosas, la política energética de Noruega se basa en el enfoque del “Trilema Energético”, del cual he escrito mucho en columnas anteriores, el cual equilibra los tres objetivos claves del desarrollo energético exitoso (crecimiento económico, progreso social y sostenibilidad ambiental), a través de un modelo único de aprovechamiento responsable y pleno de la riqueza energética para potenciar el bienestar nacional.
La política energética de Noruega se basa en una estrategia dual que combina su condición de importante exportador de petróleo y gas natural con una agresiva transición energética y descarbonización interna, aprovechando sus vastos recursos de energía renovable (principalmente energía hidroeléctrica) para impulsar tanto el crecimiento económico como el bienestar social y la sostenibilidad ambiental.
El modelo noruego equilibra la extracción de recursos de alto valor para la sociedad con una transición energética y una descarbonización rápida centrada en el ámbito nacional, lo que hace que su enfoque sea excepcionalmente integral en comparación con el de otros países ricos en recursos energéticos.
A través de este enfoque de desarrollo energético, Noruega convierte exitosamente la energía nacional en una gran riqueza nacional duradera e intergeneracional (que beneficiará las generaciones que aún no han nacido).
La política energética de Noruega es excepcional por su dependencia casi total de la electricidad renovable y por su posición simultánea de importante exportador de petróleo y gas natural para generar una gran riqueza nacional.
Combina de una forma única el consumo energético doméstico, ecológico y de alta intensidad con ambiciosos objetivos de transición energética y de descarbonización, incluyendo agresivos objetivos en materia de vehículos eléctricos (VE), transporte público y electrificación masiva que incluye hasta las plataformas petrolíferas y gasíferas marinas.
La implementación del “Trilema Energético” en el modelo noruego se refuerza con muchas acciones, entre las cuales se muestran a continuación.
2.1 Fortalecimiento del crecimiento económico con el afianzamiento del motor de la “riqueza energética”
Noruega aprovecha su posición como importante productor y exportador de petróleo y gas natural para impulsar la estabilidad económica interna, el desarrollo económico y social y la innovación industrial.
Entre otras, las acciones siguientes potencian el afianzamiento del motor de la “riqueza energética”:
- Desarrollo integral y pleno de toda la riqueza energética que tiene el país sin dogmas ni ideologías.
- Desarrollo de los recursos energéticos renovables con una alta rigurosidad económica (menor costo posible), social y ambiental con un fuerte impulso al desarrollo paralelo de la demanda nacional de energía renovables para que su participación aumente continuamente en su matriz energética nacional.
- Desarrollo de los recursos energéticos no renovables de alto valor con una gran rigurosidad económica (menor costo posible), social y ambiental para potenciar el desarrollo económico y social mientras que las renovables aumentan progresivamente su participación en la matriz energética nacional en las décadas a venir.
- Uso de la gran riqueza generada por los recursos no renovables (petróleo y gas natural particularmente) para apalancar el desarrollo de las energías renovables y de la transición energética para aumentar el crecimiento económico y el bienestar social.
- Gestión rigurosa de la riqueza soberana. Los excedentes de los ingresos provenientes de la producción y exportaciones del petróleo y el gas natural se canalizan al Fondo Soberano, que es actualmente el fondo soberano de riqueza más grande del mundo, que protege la economía a corto, mediano y largo plazo de la volatilidad y la incertidumbre global y financia el Estado de bienestar.
- Competitividad verde. La estrategia del gobierno para la competitividad verde tiene como objetivo lograr bajos costos y crear nuevos empleos.
- Reinversión de los recursos provenientes de las exportaciones de petróleo y gas natural en la transición energética. Noruega utiliza su riqueza petrolera y gasífera para financiar una de las transiciones más rápidas y exitosas del mundo hacia la energía verde. Tiene el mayor número de vehículos eléctricos (VE) per cápita del mundo y genera casi el 98 % de su electricidad nacional a partir de energía hidroeléctrica.
- Inversiones fuertes en infraestructura. El Plan Nacional de Transporte (PNT) proporciona un marco vinculante de 12 años para garantizar un sistema de transporte sostenible, eficiente, seguro y respetuoso con el ambiente que apoye el comercio y el desarrollo económico y social.
- Inversiones estratégicas. Con recursos provenientes de las exportaciones de petróleo y gas natural, el gobierno invierte fuertemente en la captura y almacenamiento de carbono (CAC), hidrógeno y tecnologías de punta de energía renovable para descarbonizar sectores que son difíciles para reducir las emisiones al ambiente.
2.2 Fortalecimiento del progreso social con el modelo de justicia social y de “transición energética justa”
Noruega integra la política energética a su sólido modelo de bienestar para garantizar la equidad social.
Entre otras, las acciones siguientes potencian el modelo de justicia social y de “transición energética justa”:
- Energías renovables asequibles en costos. La abundante energía hidroeléctrica (que proporciona más del 90% de la electricidad) ha garantizado históricamente energía de bajo costo para los hogares y las industrias con uso intensivo de energía.
- Incentivos al público para impulsar la adopción social de tecnología verde, Noruega ofrece exenciones fiscales y subsidios agresivos, lo que la convierte en un líder mundial en la adopción de vehículos eléctricos (VE) (más del 80% de las ventas de automóviles nuevos).
Como resultado de esta política, Noruega tiene la tasa de adopción de vehículos eléctricos más alta del mundo, impulsada por políticas que buscan que todos los automóviles, autobuses, camiones y vehículos comerciales nuevos sean de cero emisiones.
2.3 Sostenibilidad ambiental: transición energética y descarbonización ambiciosas
La Ley de Cambio Climático obliga legalmente a los noruegos a reducir significativamente las emisiones de gases de efecto invernadero y a adaptarse al cambio climático.
Entre otras, las acciones siguientes potencian la transición energética y la descarbonización:
- Estrategia de una amplia electrificación. La política se centra en “electrificar todo” para aprovechar su sistema eléctrico nacional limpio y de bajo costo.
- Altos estándares ambientales. Los estrictos controles y regulaciones ambientales garantizan que la producción de petróleo y gas natural se realice de manera segura, eficiente y con bajas emisiones.
- Liderazgo tecnológico. Con el proyecto “Longship” se consolida una iniciativa masiva apoyada por el Estado para la captura y almacenamiento de carbono (CAC), cuyo objetivo es descarbonizar sectores industriales difíciles de reducir las emisiones a nivel mundial.
3. Fondo Soberano de Noruega es considerado como un “tesoro” nacional para las actuales y las futuras generaciones
El fondo soberano de Noruega es ampliamente considerado un modelo líder de gestión patrimonial intergeneracional que beneficia fuertemente a las actuales y a las futuras generaciones.
Fue establecido en 1990 para gestionar los ingresos excedentes del país provenientes de la producción y exportación de petróleo y gas natural, se ha convertido en el mayor fondo soberano de inversión del mundo, con un valor de más de 2 billones de dólares estadounidenses a principios de 2026.
El tamaño de este fondo soberano ha crecido tanto con los excedentes de los ingresos provenientes de la producción y exportación de gas natural y petróleo que, desde hace varios años, le genera al país ingresos significativamente mayores a los que recibe directamente por la producción de petróleo y gas natural, a través de la rentabilidad de las inversiones globales que se realizan en acciones de compañías y en bienes raíces internacionales.
Los excedentes de los recursos financieros provenientes de la producción de petróleo y gas natural continúan alimentando este Fondo que continúa creciendo y beneficiando significativamente la economía y la población del país al fomentar la estabilidad, la competitividad, el crecimiento económico, la sostenibilidad ambiental y la mejora continua de la calidad de vida y del bienestar de la población.
A este fondo soberano se le considera un “tesoro de riqueza nacional” que le permite a Noruega asegurar el bienestar de las actuales y las futuras las generaciones. Entre otras cosas, esta diseñado para lo siguiente:
- Asegurarle al país un Futuro Post-Petróleo. El objetivo principal del fondo es convertir en una cartera financiera permanente y diversificada la riqueza petrolera temporal que suministran la producción y las exportaciones de petróleo y gas natural. Esto garantiza que, incluso cuando se agoten las reservas de petróleo y de gas natural, las generaciones futuras puedan mantener un alto nivel de vida.
- Estabilidad Fiscal y Reglas Estrictas de Gestión. El gobierno aplica una estricta regla fiscal diseñada para limitar el gasto anual del fondo a no más del 3% del valor del fondo y prohíbe la utilización del capital principal. Esto permite que el capital se mantenga prácticamente intacto.
- Inversión global masiva. El fondo posee el 1,5 % de las acciones que cotizan en bolsa a nivel mundial e invierte en más de 9.000 empresas de 70 países. Esta enorme diversificación global garantiza que el crecimiento del fondo sea independiente de la economía noruega.
- Enfoque ético y sostenible. El fondo sigue estrictas directrices éticas, excluyendo a empresas involucradas en actividades como la producción de armas nucleares, carbón o aquellas que causan graves daños ambientales. Además, actúa como accionista activo, promoviendo prácticas comerciales sostenibles para proteger el valor a largo plazo.
- Financiamiento del Estado de Bienestar. El fondo está diseñado para apoyar al país en el futuro (en la era post petróleo y gas natural) y actualmente con los rendimientos que financian también el desarrollo económico y social (infraestructura, atención a la salud, la educación, la seguridad y las pensiones, entre muchas otras cosas), así como la sostenibilidad ambiental.
4. Conclusiones
La política energética de Noruega es reconocida internacionalmente como una de las mejores del mundo porque combina la generación casi total de electricidad renovable y la mejor y más amplia transición energética mundial para reducir significativamente las emisiones al ambiente con la producción y exportaciones de petróleo y gas natural.
Aprovecha eficazmente la abundante energía renovable de bajo costo para intensificar la electrificación, a la vez que utiliza su riqueza petrolera y gasífera para financiar, en lugar de obstaculizar, una transición ecológica, innovadora y segura.
Opera una economía mixta de altos ingresos que aprovecha plenamente sus recursos naturales para financiar un sólido Estado de bienestar y para reducir significativamente las emisiones al ambiente.
Contrario a lo que hace Noruega, en Costa Rica la política energética se ha opuesto desde hace unos 15 años a que el país tenga una estrategia dual parecida a la de Noruega y otros países exitosos, a pesar del continuo deterioro económico, social, fiscal y competitivo que ha venido ocurriendo a través de los años, y de la alta y creciente dependencia petrolera, producto de las crecientes importaciones petroleras en detrimento de las energías renovables.
Con sus crecientes importaciones de los caros y volátiles derivados de petróleo, que generan adicionalmente altas y crecientes emisiones al ambiente, el país continúa aumentando el pago de las cargas fiscales que la producción de petróleo genera a los países a los que les compramos derivados de petróleo para que éstos se desarrollen con nuestras masivas transferencias de recursos financieros, que mucho nos hacen falta.
Mientras que en Noruega las energías aumentan continuamente su participación en la matriz energética, en Costa Rica la participación de las energías renovables en la matriz energética nacional se reduce continuamente y la participación de los caros derivados de petróleo importados aumenta constantemente.
Por omisión y acción, la política energética que se ha venido siguiendo desde hace unos 15 años ha venido provocando un aumento continuo de la creciente dependencia del petróleo importado, que ya casi llega al 70% del abastecimiento energético nacional.
No solamente la transición energética no se está dando en el país, sino que lo que se está dando es una “transición energética en reversa” con el reforzamiento del viejo sistema energético basado en el petróleo importado, en lugar de cambiarlo con una transición efectiva que conduzca a costos bajos de la energía, una alta seguridad energética y una reducción de las emisiones al ambiente.
Esta situación se ha venido dando porque el consumo nacional de los caros derivados de petróleo importados y sus emisiones al ambiente han venido creciendo mucho más rápido que las fuentes renovables nacionales, a pesar de que la política energética de escritorio e ineficaz busca lo contrario.
Como lo he señalado en otras columnas, en los países con políticas energéticas exitosas, las partes legítimamente interesadas (“stakeholders”) en el suministro y el consumo nacional de energía, como los consumidores individuales y empresariales, se involucran, proponen y participan activamente para que el país tenga una política energética exitosa cuyos resultados impulsen la competitividad, el desarrollo económico y el progreso social y la mejora la calidad de vida de los habitantes.
Ante la peligrosa y desventajosa situación en continuo deterioro provocada por la creciente dependencia de los caros derivados de petróleo importados, que además tienen precios internacionales muy volátiles con grandes variaciones, un aspecto que llama la atención en Costa Rica es que no se nota que los consumidores nacionales (individuales y empresariales) busquen incidir de manera relevante, para que se reviertan estas tendencias negativas, creadas por una matriz energética desventajosa, basada en las crecientes importaciones de derivados de petróleo en detrimento de la producción de energía nacional.
Además de ser mucho más barata, la energía nacional es más difícil que sea alterada (en precios, en seguridad de suministro, etc.) por eventos externos fuera de nuestro control y genera adicionalmente una gran riqueza nacional, por lo que el abastecimiento de energía producido localmente está surgiendo en el mundo como un objetivo estratégico nacional superior.
[4] Sovereign Wealth Funds as a New Instrument of Climate Protection Policy Wuppertal Institute for Climate, Environment and Energy, Germany, by Dr. Danyel Reiche, Research Group Future Energy and Mobility Structures, December 2008, https://www.wupperinst.org/uploads/tx_wibeitrag/WP173e.pdf
[5] Norway Economy, https://www.factrover.com/economy/Norway_economy.html





































