No caigamos en la crisis del agua
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En mayo de este año decíamos en este espacio: “En Costa Rica tenemos ociosos ¢909 millones recaudados desde 2008 mediante el canon ambiental, que de haberse ejecutado hubieran comenzado al menos a mejorar la gestión de sostenibilidad del agua”



No caigamos en la crisis del agua

La falta de agua en muchas zonas del país frena la inversión de desarrolladores de proyectos para vivienda y oficinas que podrían generar empleo.
El que haya zonas sin agua en un país como el nuestro es el resultado de políticas que no se ocuparon de algo tan importante.


El modelo de desarrollo adoptado hace décadas, exigía un plan nacional que respondiera a las necesidades que generaría.
Se sabía hace muchos años del calentamiento global y el fenómeno de El Niño.
Una vez más, el gobierno se encuentra con otra de las herencias negativas originadas en diversas causas.
En el caso del agua el problema se da, como sabemos, por falta de planes reguladores para el adecuado uso del suelo, de protección de los mantos acuíferos, descontaminación de ríos, entre otros.
No obstante, la tecnología hoy puede contribuir a ir encontrando caminos de solución a estos problemas.
Sin embargo, la aplicación de estas tecnologías a los desarrollos servirá de poco si continúa la ruta caótica que hemos venido teniendo.
El mapa del estado del país en materia de agua, debe ser la base para ubicar desarrollos sin dañar fuentes de agua y realizar obras de infraestructura para asegurar las cantidades necesarias de agua potable.
Hoy vemos que 28 municipalidades han tenido inconvenientes para otorgar permisos o no los autorizan por razones de disponibilidad del recurso hídrico, como lo informa una nota de este medio ayer.
Para dar esos permisos, los gobiernos locales deben tener un documento de disponibilidad de agua, certificado por AyA o por la correspondiente asada.
En mayo de este año decíamos, en este mismo espacio, que “en Cosa Rica tenemos ociosos ¢909 millones recaudados desde 2008 mediante el canon ambiental, que de haberse ejecutado hubieran comenzado al menos a mejorar la gestión de sostenibilidad del agua. Otros países de Latinoamérica nos aventajan con innovaciones y proyectos en ese sentido”.
En la captación, conservación y distribución de agua potable, la suficiente y adecuada infraestructura es esencial.
Es indispensable planificar y realizar estas obras que debieron hacerse en las administraciones anteriores. En 2006 el gobierno recibió el país con las arcas llenas pero aunque el dinero se gastó, las obras no se hicieron.
Hoy los desarrolladores están pagando la factura por ello. Pero estamos a tiempo de hacer lo que se debe para asegurar el agua a ellos y al resto de la población.


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