No a la política del “meme”
Lo más impensable de todo fue ver a la mayor fracción de oposición, el PLN, haciendo del gazapo periodístico un tema...
Lo más impensable de todo fue ver a la mayor fracción de oposición, el PLN, haciendo del gazapo periodístico un tema de agenda nacional
La política es una disciplina imprescindible para una sociedad. Es imposible comprender las relaciones que se dan entre los ciudadanos y los actores si no se comprende el papel que juega la lucha natural por el poder y por influir en las agendas temáticas. Lo que es válido e intentan hacer políticos, medios de comunicación y todos los actores sociales.
En forma torpe algunos se definan como “no políticos”, algo imposible, puesto que el ser político es propio de todo humano, una característica más que nos separa del resto de los animales, tal vez por esto algunos la desprecian. Torpeza mayor cuando esa negación viene de un candidato, un diputado, un ministro o un presidente ejecutivo. La buena política es un arte, tanto por la forma en que se hace como por los temas que plantea.
En días pasado tuvimos un escenario ejemplarizante de política con “p” minúscula, cuando una periodista joven de Casa Presidencial, seguramente sin mala intención, olvidó que ahora es parte del Poder Ejecutivo —que la campaña electoral pasó— y que su nueva función la obliga a tener majestuosidad, protocolo y discrecionalidad en sus declaraciones públicas. La periodista en el marco de esta fiebre futbolística, en que nos ha metido la Selección Nacional por su exitosa participación en el Mundial de Brasil, reprodujo por Internet lo que llaman un “meme”, en el cual se hacía mofa del excandidato a la Presidencia de la República del PLN en la pasada campaña electoral.
Al final de cuentas el tal “meme” no pasa de ser una travesura juvenil, nada tan relevante que no se pueda solucionar con una simple halada de orejas del Presidente, su jefe inmediato. Empero, lo más impensable de todo fue ver a la mayor fracción de oposición, el PLN, el partido más experimentado, haciendo del gazapo periodístico todo un tema de agenda nacional.
Nada más triste o más representativo de la política con “p” minúscula, en la que el parlamento se ve reflejado y correspondiente de esa mala percepción ciudadana, al no ocuparse los diputados de cosas realmente importantes.
El asunto no quedó ahí, empezaron a darse discusiones públicas de poco nivel político entre el Presidente de la República y los diputados del PLN. La “cereza en el pastel” la puso el primero cuando remitió una carta de respuesta y justificación sobre el tal “meme”.
Llamo la atención sobre este tema porque es un reflejo claro de politiquería irrelevante, que termina delineando una mala percepción de lo que debe ser la Política —sí con P mayúscula— en la cual los grandes temas nacionales deben ocupar a las autoridades de dirección superior, que requieren una concentración especial y una ocupación mayor.
La palabra meme tiene su origen del griego “mimema”, algo que se imita, esperemos que sean pocos los que se “mimeticen” e imiten esta política con “p” minúscula. Seguramente algunos encontrarán justificación para dedicarse a asuntos intransigentes y de poca monta; a lo mejor por eso el escritor irlandés Bernard Shaw fue tan grosero cuando afirmó “cuando un hombre estúpido hace algo que le avergüenza, siempre dice que cumple con su deber.”
Claudio Alpízar Otoya
Politólogo