Luis Alejandro Álvarez

Luis Alejandro Álvarez

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Miércoles 17 Enero, 2018

No vamos a un referéndum

No hay plazo que no se venza y el inexorable paso del tiempo nos acerca cada día más a una elección crucial para Costa Rica.

La campaña electoral ha tenido varios eventos distractores que han evitado que se hable y discuta sobre temas de relevancia de las decisiones que habrá que tomar en los próximos meses.



Uno de estos eventos han sido los créditos bancarios que investiga la Asamblea Legislativa, denominado “el cementazo” que fue equivalente a una caja de Pandora, que en sus ramificaciones e implicaciones al momento ha tocado a los tres poderes de la República.

Otro de ellos ha sido la respuesta emitida por la Corte Interamericana de Derechos Humanos a la opinión consultiva hecha por la administración Solís Rivera a través de la vicepresidenta Chacón.

Este último con lo indicado sobre la igualdad de derechos, incluyendo el matrimonio igualitario, la identidad de género, entre otros ha causado gran alegría entre quienes se ven favorecidos y apoyan una igualdad plena, y revuelo y enojo entre quienes adversan dicho criterio.

Este tema ya se encuentra zanjado, al haber un documento oficial y corresponderá tanto a las autoridades judiciales y administrativas tomar las acciones que correspondan consideren pertinentes para su implementación y acatamiento. Incluso cuando hay quienes objetan la obligatoriedad de su cumplimiento, prevalecerá el derecho y se aplicará la norma tal y como corresponda.

Ya no es un tema que se tenga que dilucidarse desde el Ejecutivo y Legislativo, por lo que no debe ser un tema de campaña.

La Sala Constitucional quedó debiendo al obviar emitir el fallo a la Acción de Constitucionalidad que tiene pendiente ya hace varios años, así como el Legislativo modificando cualesquiera normas para no dejar desprotegido a un sector de la población de sus derechos.

Ya no hay vuelta atrás. El 4 de febrero no votaremos sobre la validez o no de este tema de igualdad. No estamos ante un referéndum.

La tarea pendiente será escoger a las nuevas autoridades que regirán los destinos de la Patria durante el cuatrienio 2018-2022 y que les corresponderá celebrar los 200 años de independencia.

Enfoquémonos en analizar las propuestas y la viabilidad de estas, escoger conlleva mucha responsabilidad, con uno mismo, con la sociedad y con la Patria.

Tal y como hemos indicado en otras oportunidades, el equipo que le acompaña es también importante. Son parte importante del cómo ejecutar.

Una vez hecha la elección no hay vuelta de hoja, no hay posibilidad alguna de dar giros a la mitad del camino.

El nuevo presidente tiene una responsabilidad grande, mayor que la nuestra, incluyendo el sacarnos del desencanto que nos agobia.