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Estamos en condiciones de mantener y mejorar lo ya logrado además de incursionar en nuevas áreas de producción donde aún está todo por hacer. Innovar con acierto y no perder el tiempo puede marcar la diferencia entre un exitoso avance y un estancamiento


Negocios globalizados, un mundo cambiante

Algunas empresas salen y otras ingresan al panorama económico nacional, decíamos en este mismo espacio el 22 de este mes de enero.
Tenemos que acostumbrarnos a que en el mundo globalizado las empresas van y vienen, ha dicho la Coalición Costarricense de Iniciativas de Desarrollo (Cinde) a un diario digital.
Lo decía nuestro medio a propósito del ingreso al país de Zollner, uno de los Proveedores de Servicios de Manufactura Electrónica (EMS por sus siglas en inglés) más grandes del mundo.
Recordemos que hace muy poco sonaban campanas de alarma por el traslado que hacían algunas compañías como Intel, por ejemplo, de alguna de sus líneas de elaboración hacia otras latitudes.
Estos cambios estratégicos al interior de las multinacionales seguirán produciéndose, como es lógico, porque en un ambiente global tan cambiante como el actual, las condiciones pueden variar como para que muchas firmas se muevan hacia donde calculan que tendrán mejores resultados.
Unas empresas salen de un país (o retiran una parte de sus operaciones) y otras, por diferentes razones, ingresan al mismo.
Lo que es importante para Costa Rica es que se analicen en forma permanente estos movimientos a fin de mantener al país preparado para obtener el mayor provecho posible de las evoluciones del mundo de los negocios.
No es nada nuevo pero… ¿hicimos esto desde que se pensó en comenzar a firmar acuerdos de libre comercio? Evidentemente no. Si así lo hubiéramos hecho tendríamos mucho menos desempleo que el actual.
No desaprovechemos hoy las nuevas posibilidades que se abren. Preparemos adecuadamente al recurso humano y a las zonas en las que se instalarán nuevas sedes de multinacionales.
Si con algunas industrias de servicios nos ha ido bien, esto no quiere decir que debamos renunciar a otras o abandonar las manufacturas, por citar algo.
Más bien, estamos en condiciones de mantener y mejorar lo ya logrado además de incursionar en nuevas áreas de producción donde aún está todo por hacer.
Innovar con acierto y no perder el tiempo puede marcar la diferencia entre un exitoso avance y un estancamiento.
 

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