Logo La República

Martes, 18 de diciembre de 2018



EDITORIAL


Negocio con rostro social

| Martes 02 octubre, 2007



Negocio con rostro social

Los planes que han surgido para fortalecer y buscar nuevas opciones de mercado para la Fábrica Nacional de Licores (Fanal) son algo que hace mucho debió darse.
La Fábrica ha demostrado ser un negocio muy rentable, sobre todo porque ha estado en el mercado bajo condiciones de monopolio, lo cual le ha permitido mantenerse con una estructura de costos de producción poco competitiva en comparación con otros mercados externos.
Esto la llevó a convertirse en una especie de noria que daba vueltas sobre sí misma sin un objetivo claro, obviando aspectos tan importantes que la rodeaban como las posibilidades de mercado, la modernidad y las tendencias actuales para convertirse en una empresa más que competitiva, exitosa.
Pese a que mantenía cotas aceptables de ingresos por la venta especialmente de guaro, sus niveles de reinversión han sido limitadamente bajos, por el orden de apenas un 1% de sus entradas, lo cual refleja que apenas gastaba para el mantenimiento general de los equipos.
Pero la verdadera razón de ser de esta compañía estatal no debe circunscribirse al simple hecho de generar ganancias solo para mantener una rentabilidad y estabilidad económica.
Por el contrario, la Fábrica juega un papel social importante, devolviéndoles a los costarricenses los réditos de su negocio.
La empresa ha tenido como destinos presupuestarios montos a favor del Consejo Nacional de Producción, el Instituto Mixto de Ayuda Social, el Instituto de Desarrollo Agrario, la Municipalidad de Grecia y varios impuestos específicos.
Detrás de un promisorio negocio como este ha existido un respaldo para sectores productivos, familias de escasos recursos y agricultores, que han requerido la ayuda estatal para sobrevivir.
En el tanto en que algunos de estos objetivos se mantengan, la razón de ser de la Fábrica estará más que justificada.
En ese sentido, lo que viene por delante es garantizar que los dineros lleguen adecuadamente a quienes más lo necesiten. Se deben establecer controles más estrictos para el manejo de los recursos, solo así valdrá la pena el esfuerzo.