Para este momento, está más que claro que los costarricenses no quieren de vuelta a los partidos tradicionales, ni al PAC o algo parecido en el gobierno, según Natalia Díaz, líder de Unidos Podemos y potencial candidata presidencial.
La exministra de la Presidencia señala que “este país no está dispuesto a regresar al pasado”, a la vez que advierte que tras el gobierno de Rodrigo Chaves lo que toca ahora “no es seguir en la bronca, sino hacer que las cosas funcionen”.
“Ese es mi compromiso. Y ese es el siguiente paso”, advierte la exfuncionaria.
En ese sentido, Díaz señala que “puede que muchos no estén de acuerdo con las formas, pero sí con el fondo” de las críticas del mandatario a la clase política tradicional.
Para Díaz, el presidente vino a decir las verdades incómodas y a promover un cambio significativo en Costa Rica.
Ahora, desde su propio partido, la exministra de la Presidencia visualiza una Costa Rica diferente.
¿Piensa usted que el presidente Rodrigo Chaves usa el cargo para impulsar su agenda político-electoral?
El presidente Chaves ha mantenido una misma línea desde el inicio de su gobierno, y muchas de las cosas que ha señalado han sido compartidas por una gran parte del país. Yo misma he sido crítica del sistema cuando ha fallado y lo he hecho desde todos los espacios en los que he participado.
Lo que pasa es que algunos actores de los partidos tradicionales y los progres que participaron activamente en el desastre administrativo que trajo a Costa Rica hasta aquí, ahora dicen que eso es campaña. Pero lo hacen porque no quieren aceptar una verdad incómoda: Costa Rica no los quiere de vuelta. Este país no está dispuesto a regresar al pasado.
Lo que toca ahora no es seguir en la bronca, sino hacer que las cosas funcionen. Ese es mi compromiso. Y ese es el siguiente paso.
¿Cómo percibe el costarricense los discursos críticos del presidente en torno a la clase política?
Lo mejor es preguntarle a la gente. Puede que muchos no estén de acuerdo con las formas, pero sí con el fondo, porque hacía falta decir muchas verdades, y la mayoría de costarricenses lo sabe.
Yo misma he sido crítica del sistema y de los privilegios que han frenado al país. Esta sacudida era necesaria, había que abrir los ojos y salir de la inercia que venía marchitando a Costa Rica y dejándola fuera del panorama global.
El presidente ya hizo lo que había que hacer: señalar lo que no funciona. Ahora el país necesita entrar a resolver, con inteligencia, firmeza y valentía. Esa es la evolución natural de este proceso. Y yo me voy a encargar de eso.
Inseguridad en la mira
El país ya va para tres años con una guerra abierta entre pandillas narcotraficantes y el tema no se resuelve, ¿aprovecha el gobierno la situación de los homicidios para impulsar su propia campaña política?
Primero, hay que recordar que el presidente no es candidato. Y hay que reconocer que Rodrigo Chaves dijo cosas que muchos no se atrevieron a decir, y por eso la gente lo escuchó. Eso no es oportunismo, eso es sintonía con una realidad que ya era insostenible.
Lo que no se vale es creer que la inseguridad se resuelve con discursos o sacando una pancarta en la Asamblea mientras el país se desangra. La gente no quiere más teatro. Quiere soluciones.
Y sí, me preocupa ver a algunos sectores —especialmente los más progres— usando esta crisis para defender a los mismos criminales que tienen secuestradas a nuestras comunidades.
Yo no estoy en esa línea. Yo estoy concentrada en lo que de verdad necesita Costa Rica, en recuperar su soberanía en todo el territorio, incluyendo el mar, y volver a ser un país donde vivir con tranquilidad no sea un lujo.
Segunda ronda a la vista
Tomando en consideración el panorama político actual, ¿qué posibilidades ve usted de que el país vaya a una segunda ronda?
Hoy todo indica que la segunda ronda es el escenario más probable. Básicamente porque la oferta política está fragmentada y porque la gente ya no vota por partidos, vota por personas que les transmitan convicción, capacidad y sentido común.
Eso exige construir una propuesta clara, con carácter, pero también con equilibrio. Estamos preparados para una campaña larga, compleja y que va a poner a prueba a quienes realmente tienen visión de país.
¿Se puede decir que los costarricenses no votan por partidos, sino por liderazgos?
La gente busca liderazgo con carácter, coherencia y claridad. No están esperando ideologías reencauchadas ni promesas vacías, están buscando a alguien que entienda su realidad y sepa cómo resolverla.
Los partidos siguen siendo importantes como vehículo, pero el liderazgo es lo que moviliza, lo que inspira confianza y lo que marca la diferencia entre ganar y quedarse viendo desde afuera.
Yo estoy aquí para liderar un equipo comprometido con el país, y en ese equipo tiene espacio toda persona que comparta nuestra visión, nuestros valores y nuestras ganas de hacer que las cosas funcionen.