Más del 80% de las personas que participan en proyectos de empresas comunitarias impulsados por el Centro Latinoamericano de Innovación y Emprendimiento (Celiem) son mujeres, según un análisis presentado en el marco del Día Internacional de la Mujer.
Esto evidencia el peso del liderazgo femenino en iniciativas productivas que buscan fortalecer la economía local en distintos territorios del país.
Durante 2025, Celiem implementó en cinco territorios la metodología Territorial Branding / OVOP (Un Pueblo Un Producto), una estrategia orientada a transformar la cultura y la producción de las comunidades en oportunidades económicas.
El trabajo se desarrolló en Caño Negro, Zapote de Nicoya, San Juan de Santa Cruz, La Palmera de San Carlos y La Argentina de Guácimo.
El trabajo se complementa con el programa Fondo Impacto Asociativo, una iniciativa que desde 2022 canaliza recursos de capital semilla no reembolsables del Sistema de Banca para el Desarrollo.
Este mecanismo busca fortalecer empresas comunales mediante capacitación y acompañamiento empresarial para micro, pequeñas y medianas empresas.
Los resultados también muestran que en tres de los cinco territorios las presidencias de las Asociaciones de Desarrollo Integral (ADI) están a cargo de mujeres, lo que refleja un crecimiento en su participación en la toma de decisiones.
“Las mujeres están en el centro de los procesos de desarrollo territorial. No solo participan, sino
que organizan, gestionan y movilizan a sus comunidades para convertir las ideas colectivas en
proyectos concretos”, dijo Ileana Rogel, experta en empresariedad femenina y de estrategia
territorial de Celiem.
Este liderazgo se refleja en múltiples tareas dentro de las comunidades, que incluyen la planificación de iniciativas productivas, la administración de recursos, la coordinación con instituciones y el seguimiento de proyectos.
Además, muchas de estas lideresas contribuyen a rescatar conocimientos tradicionales y prácticas productivas propias de cada territorio.
Estos elementos se convierten en la base para construir marcas territoriales capaces de diferenciar productos y experiencias en el mercado.
Las iniciativas comunitarias que surgen de estos procesos abarcan distintos modelos de negocio, entre ellos áreas deportivas, restaurantes, experiencias turísticas y servicios comunales.
Para Celiem, estas experiencias demuestran que el desarrollo territorial está estrechamente vinculado con el liderazgo femenino y con la capacidad de las comunidades para transformar su identidad cultural en oportunidades económicas sostenibles.