Mujeres al frente: la fuerza detrás de Del Rio
En el marco del Día Internacional de la Mujer, Mari Carmen Wilbur comparte cómo las mujeres impulsan cada proceso dentro de la empresa
En Del Rio, la presencia femenina no solo es visible, sino determinante. Hoy, el 78 % de su fuerza laboral está conformada por mujeres que lideran con creatividad, precisión y compromiso cada etapa del proceso de producción.
Para Mari Carmen Wilbur, del departamento de Diseño y Comunicación, esta realidad representa mucho más que una cifra: es una forma de identidad empresarial y una declaración de valores.
“Para nosotros es muy importante enfatizar este tema, porque lo que tradicionalmente se veía como un trabajo solo para hombres, en nuestra empresa es liderado por mujeres. No solo en la parte administrativa, sino también en el área de producción, que es mayoritariamente femenina”, comentó.
Wilbur explica que la participación de las mujeres no se limita a una etapa del proceso, sino que atraviesa todas las áreas.
Desde el diseño de las piezas hasta la atención al cliente en las tiendas, la mirada y el toque femenino están presentes.
“Ellas se involucran desde el diseño. Hay mucha atención al detalle, a la funcionalidad. Siempre decimos que un producto diseñado por una mujer tiene ese algo especial, pensado también para otras mujeres. Cada detalle, cada costura, refleja esa sensibilidad y conocimiento de lo que realmente amamos y necesitamos”, dijo.
La esencia femenina de Del Rio también se expresa en la cercanía con los clientes.
Todas las vendedoras son mujeres, lo que, según Wilbur, aporta un valor humano adicional.
“No es que un hombre no lo tenga, pero esa calidez y esa afinidad por la moda se sienten. Desde el primer contacto hasta la experiencia de compra, esa energía femenina está presente”, afirmó.
La historia de la empresa está tejida, además, por un componente que la distingue: su carácter generacional.
Muchas de las colaboradoras actuales son hijas, nietas o familiares de mujeres que trabajaron en Del Rio.
“Ha sido algo muy orgánico. Nunca fue una decisión estratégica de decir ‘vamos a incorporar más mujeres’, sino que ha pasado naturalmente. Tenemos casos donde la gerente de producción trabaja junto a su hija, que está en recursos humanos, y su madre también formó parte de la empresa. Ese legado nos llena de orgullo porque representa un conocimiento que se hereda, una tradición que no solo mantiene viva la marca, sino también una historia compartida entre mujeres”, explicó.
Esa transmisión de saberes ha fortalecido el sentido de comunidad dentro de la empresa.
El taller no solo es un espacio de trabajo, sino también de crecimiento personal y profesional.
Muchas de las mujeres son, además, jefas de hogar, y Del Rio se ha convertido en un entorno donde encuentran estabilidad, oportunidades y reconocimiento.
“Conmemorar el Día de la Mujer no es solo una fecha para nosotros. Es reconocer la importancia que tienen ellas, no solo en sus hogares, sino en su desarrollo personal, en una industria tan creativa como la marroquinería”, añade Wilbur.
Como toda empresa con un equipo mayoritariamente femenino, Del Rio ha enfrentado retos.
Uno de ellos tiene que ver con los prejuicios que aún persisten sobre las responsabilidades personales de las mujeres.
“Quizás hay quienes piensan que la maternidad o los compromisos familiares pueden limitar su crecimiento, pero para nosotras esos desafíos son un impulso. Las mujeres aquí no se detienen, más bien convierten cada obstáculo en una razón para superarse y demostrar que pueden liderar con excelencia”, enfatizó.
Actualmente, la empresa cuenta con cinco tiendas en centros comerciales como Multiplaza Escazú, Multiplaza Curridabat, Lincoln Plaza, City Mall y su tienda anexa a la fábrica en Heredia, además de su página web.