Mujeres que abren camino en la cultura del vino en Costa Rica
Un equipo femenino de Bonvivante participa en asesoría, educación y experiencias gastronómicas, acercando el vino a los consumidores y promoviendo una forma más accesible de vivirlo
Cada vez más mujeres ocupan espacios de liderazgo en el mundo del vino. También transforman la forma en que las personas conocen, disfrutan y comparten esta bebida.
En Costa Rica, Bonvivante refleja este cambio con un equipo femenino que participa en asesoría, experiencia en tienda y educación sobre el vino.
Su trabajo va más allá de vender etiquetas. Ellas acercan a los clientes a historias, regiones y tradiciones que forman parte de esta bebida.
Beatriz Carballo, Head Sommelier de Bonvivante, lidera la propuesta de vinos, la educación del cliente y el desarrollo de experiencias sensoriales.
Desde su rol, impulsa una forma de comunicar el vino que combina conocimiento técnico con un enfoque cercano y accesible.
“El vino es historia, geografía y emoción. Nuestro trabajo es traducir ese mundo para que más personas puedan descubrirlo y disfrutarlo”, explicó.
Bonvivante organiza catas, eventos gastronómicos y experiencias educativas que acercan el vino a más personas.
La propuesta busca que el vino deje de percibirse como algo exclusivo y se convierta en una experiencia cultural que se comparte.
En Bonvivante Pinares, Sonia Salguero, encargada de la tienda y sommelier, lidera un espacio donde cada visita se convierte en una oportunidad de descubrimiento.
Su trabajo consiste en acompañar al cliente en la exploración de estilos, regiones y etiquetas.
Así transforma la asesoría en una experiencia personalizada.
Britany Solís culmina esta semana su formación como sommelier y representa una nueva generación de profesionales del vino y la gastronomía.
Juliana Miranda y Valery Molina también forman parte del equipo de asesoría en tienda.
Ellas acompañan diariamente a los clientes en el descubrimiento de nuevas etiquetas, estilos de vino y productos gastronómicos.
Este grupo representa a una generación de mujeres que se forma en el mundo del vino y la gastronomía.
Su trabajo combina conocimiento, curiosidad y hospitalidad.
Más que vino: una experiencia cultural
El interés por el vino en Costa Rica crece junto con espacios que promueven la cultura gastronómica y el aprendizaje.
Equipos como el de Bonvivante muestran cómo el vino puede convertirse en un punto de encuentro entre conocimiento, experiencia y comunidad.
En el marco del Día Internacional de la Mujer, estas profesionales reflejan el papel cada vez más visible de las mujeres en la cultura del vino.
Su trabajo demuestra que el vino también se construye desde la sensibilidad, la hospitalidad y la capacidad de compartir historias.
Britany Solís Brizuela
“Las mujeres han formado parte de la industria del vino desde hace siglos, lo que hoy nos permite desarrollarnos con criterio en distintas áreas. Nuestra creatividad y autenticidad aportan innovación a una industria que evoluciona constantemente, brindando experiencias del vino cada vez más sensoriales y emocionales.”
Auxiliadora Umaña Cantillano
“La mirada femenina aporta sensibilidad y atención al detalle. Como mujeres, nos enfocamos en la experiencia del cliente: cómo se siente, qué le gusta y cómo conectar el vino y la gastronomía con momentos especiales. Eso permite que el vino se viva de una forma más cercana y memorable”
Valery Molina Arce
“Creo que la mirada femenina suma empatía y atención al detalle, ayudando a crear combinaciones más armoniosas y pensadas para cada ocasión.”
Sonia Salguero Gómez
“El aporte femenino al mundo del vino ha sido la comunicación, la delicadeza y la sutileza. También una forma más emocional de vivir la experiencia. Cuando tomamos vino, no se trata solo de analizarlo, sino de disfrutarlo y sentirlo.”
Juliana Miranda Chavarría
“Estoy descubriendo el vino como un arte. También he visto una forma más educada de consumirlo. Estudiarlo nos lleva a lugares que no imaginé. Es conocimiento; es mucho más que una bebida alcohólica.”