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Jueves 12 Diciembre, 2013

No hay mejor “jalón de orejas” que el que nos damos a nosotros mismos cuando sabemos que lo merecemos


Modo diciembre

Me resulta muy interesante el efecto psicológico que tiene el doceavo mes en nuestra cultura. Tras 11 meses de arduo trabajo para alcanzar nuestros objetivos de principios de año, suenan las campanas de cierre de noviembre y en la atmósfera se respira el “modo diciembre” —aún cuando los vientos decembrinos no se hayan siquiera asomado—.
Hay muchísimos disparadores que podrían desenfocarnos del trabajo en esta época festiva; empezando porque en medio de una lista que cada día se hace más grande entre pendientes personales y laborales, el tiempo entonces parece no alcanzar para mucho… pero también hay quienes simplemente pierden motivación por las cosas que no lograron durante el año y sienten que no vale la pena desgastarse más, laboralmente, mientras otros viajan-gastan-se divierten y ellos siguen encerrados en sus oficinas.
El martes, Manpower publicó que solo una de cada diez empresas tenía intenciones de contratar nuevo personal a inicios del próximo año, y las empresas que planean despidos no se hicieron esperar… para mí: no es la única razón, pero sí una suficiente, para no dejarse embargar por el “modo diciembre”.
… El trabajo mismo debería ser el motor de la motivación de los trabajadores, pero la realidad es que las empresas tienen muchos retos en esta materia. Particularmente en diciembre la productividad de los trabajadores baja significativamente y la consciencia de este hecho pudiera ser la mejor “arma” para combatirlo.
No se asfixie, pero tampoco se permita el desenfoque. Pocas frases tan trilladas y tan vigentes como: “todo extremo es malo”.
Por más que trate de olvidarse del sol resplandeciente que hace afuera, recordará que no lo disfrutó cuando salga del trabajo y lo único que vea sean estrellas; así que lo mejor será que procure aprovechar al máximo su jornada laboral en cosas que exclusivamente tengan que ver con su trabajo (evite por ejemplo las compras online y la revisión sin sentido de redes sociales)… en la misma medida, no se quede en la oficina más allá de su hora de salida y mucho menos se lleve trabajo para la casa, la idea es que busque espacios de esparcimiento diariamente para evitar que “explote” del agobio que nadie quiere sentir en este mes.
Vivir el espíritu de la época en la oficina lo hará sentirse más relajado. No perder el enfoque de sacar adelante sus obligaciones como si se tratara de cualquier otro mes del año lo hará sentirse muy orgulloso de su ética laboral. Sobrepasar los propios límites puede ser tan desastroso en su vida laboral como en su vida personal… recuerde que quiere disfrutar las fiestas, pero también cuidar su trabajo.
El conformismo nunca debe ser bien recibido por ningún profesional con altos retos y actitudes de excelencia. No hay mejor “jalón de orejas” que el que nos damos a nosotros mismos cuando sabemos que lo merecemos. Recuerde lo mucho que le ha costado llegar a donde está y que los retos no se acabarán ni este diciembre, ni el siguiente… no permita que el “modo diciembre” lo domine.

Alejandra Esquivel Guzmán
Gerente Gefisa
[email protected]