Millonario del fútbol lamenta haber participado en sobornos
Burzaco, que se convirtió en el máximo responsable ejecutivo de Torneos en octubre de 2006, dijo que sus pagos ilícitos continuaron hasta 2015. Acordó pagar una multa de $21.600 millones. Bloomberg/La República
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 Cuando el exempleado de Citigroup, Alejandro Burzaco compró una participación minoritaria en una empresa argentina de marketing deportivo en 2005, se enteró de que su nueva firma había estado sobornando a funcionarios del fútbol durante años, según los archivos judiciales que se dieron a conocer el lunes.
En lugar de alejarse de Torneos y Competencias, Burzaco eligió coimear y sobornar a “múltiples” dirigentes del fútbol para obtener los derechos de marketing de los torneos, le dijo a un juez de Estados Unidos en Brooklyn, Nueva York, en noviembre pasado.


La transcripción de su declaración de culpabilidad, que se consignó en una sala de justicia cerrada al público, fue revelada el lunes tras una solicitud de Bloomberg News.
“Me informaron que el acuerdo había estado vigente durante algún tiempo”, dijo Burzaco.
“Sé que debería haberme alejado en ese punto, pero en su lugar, yo accedí a trabajar con Torneos, y también decidí desempeñar un papel activo en los esquemas de soborno. Me arrepiento de mi decisión. Me equivoqué”.
Burzaco, que se convirtió en el máximo responsable ejecutivo de Torneos en octubre de 2006, dijo que sus pagos ilícitos continuaron hasta 2015. Acordó pagar una multa de $21.600 millones.
Al declararse culpable, Burzaco dijo que había trabajado durante 15 años en Citigroup. El portavoz del banco Mark Costiglio no quiso hacer comentarios sobre el exempleado.
Burzaco dijo que se unió a miembros de otras dos empresas de marketing deportivo y aceptó pagar decenas de millones de dólares en sobornos a los dirigentes del fútbol para obtener los derechos de la Copa América Centenario, un torneo que consta de 32 encuentros a celebrarse en diez ciudades de Estados Unidos en el mes de junio.
El torneo fue organizado por los dirigentes de la Concacaf y la confederación sudamericana de fútbol, Conmebol, quienes aceptaron los sobornos.
“Finalmente, decidí no pagar un soborno o coima a los funcionarios de la Conmebol y la Concacaf en relación con el torneo de este año por temor al escrutinio de las autoridades competentes”, dijo Burzaco.
“No obstante, sé que me equivoqué al acceder al pago de sobornos en sí”.
Burzaco se declaró culpable de conspiración para el lavado de dinero, conspiración de asociación delictiva y conspiración de fraude electrónico. Fue puesto en libertad tras pagar una fianza de $20 millones.


 

 


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