¡El gato y el ratón!
México el gato; Costa Rica el ratón.
Desde que el árbitro guatemalteco Mario Escobar pitó el inicio del juego, los discípulos de Javier Aguirre se le fueron encima a los pupilos de Miguel Herrera qué en solo tres minutos, ya tenían a dos de sus defensores: Carlos Mora y Francisco Calvo amonestados.
Dominio arrollador del campeón defensor de la Copa de Oro, que le pasa por encima a la retaguardia Tricolor, lo que obliga al portero Keylor Navas a trabajo extra y temprano.
Le rechaza mortero a Luis Chávez; con reflejos de felino rebota un remate de cabeza a boca de jarro a Raúl Jiménez y enseguida vuela como halcón para desviar bólido del mismo Jiménez, al ángulo superior de mano derecha del capitán nacional. El goleador del Fulham se agarra las mechas, impotente ante la grandeza del portero tico.
Baja la tormenta cuando jugadores como Joseph Mora, Brandon Aguilera, Josimar Alcócer y Manfred Ugalde, a quienes no les quema la pelota, la sostienen, procuran ir al ataque, los cazan pero dan reposo a la retaguardia.
Sin embargo, en un descuido del gigante César Montes, Alonso Martínez lo rebasa, avanza en solitario, pero su pase para gol a Carlos Mora es precipitado y fuerte. Mora le llega y remata desviado. El portero Malagón achicó ya vencido. Si Alonso hace el servicio a Mora correctamente, Costa Rica abre la cuenta. La ocasión de gol fue clarísima.
Enseguida, Alcócer hizo una de as suyas, desafió la marca de Jorge Sánchez, lo dejó botado, buscó la línea final y sirvió “pase de la muerte” a Manfred para que el goleador tico anotara. Pero, Johan Vásquez cortó el servicio al tiro de esquina.
Terminó el primer tiempo: dominio de México, tres paradones de Navas y un par de sustos de los ticos.
El segundo tiempo fue más equilibrado; levantó su juego Orlando Galo, eje y equilibrio del equipo y el conjunto mejoró.
Se jugó línea de cuatro en defensa, Keylor casi no tocó bola. Raúl Jiménez tuvo ocasión de gol y no lo hizo, de pronto Alonso Martínez estrelló un remate en el horizontal y el 0-0 se hacía grande, hasta que lo rompió con un golazo Santiago Jiménez, el 9 del Milán. Estaba fuera de juego y el VAR se lo anuló.
La Selección Nacional no perdió, pero no hizo un remate directo a puerta. Supo sacudirse del dominio de México y le alcanzó para dejar de ser ratón y preocupar alguito de la cuenta al gato.
Sigue Estados Unidos: ¿tigre, jaguar, puma o gato?





































