Marciano se consolida en Madrid como un concepto que mezcla cocina creativa, coctelería de autor y música en vivo en un mismo espacio, con un concepto que busca alejarse de los formatos tradicionales.
El proyecto, liderado por el chef Víctor Camargo, apuesta por una experiencia más social y menos estructurada.
“Creo que la tendencia ahora mismo en Madrid es meter música, coctelería y comida más divertida”, explicó Camargo, quien señaló que este modelo responde a un cambio en la forma de vivir los restaurantes.
El concepto llegó a Costa Rica en un evento especial organizado por Caffè Negroni, en Escazú.
Donde Camargo estuvo acompañado por la bartender Mel Da Conceição, responsable de la coctelería, y el DJ Rafa Rosa, encargado de la música.
“Queríamos hacer una noche marciana aquí en Costa Rica”, indicó el chef.
Durante la actividad, el equipo replicó su formato con cocina, barra y sesiones musicales en vivo, integrando cada elemento como parte de una misma experiencia. La propuesta busca que el público interactúe y disfrute sin rigidez.
El menú de la noche reflejó la cocina que Camargo define como mestiza, basada en aprendizajes de distintos países y culturas. “No es como una fusión, sino algo traído de todo, del mestizaje de culturas”, señaló.
El chef explicó que la propuesta surge tras años de viajes, investigación y asesorías en diferentes mercados, lo que le permitió construir un concepto propio. La idea es ofrecer una experiencia más natural y cercana.
“Si eso está acompañado de buena comida, buena coctelería y buena música, es el lujo más extremo”, afirmó Camargo, al describir el enfoque del gastro club.
El proyecto también plantea una crítica a los formatos tradicionales de alta cocina, donde la experiencia se vuelve rígida.
“No poder estar en un sitio sobrio, sin música, callado, eso a mí no me gusta”, agregó.
Camargo indicó que el perfil del público es parte clave del concepto, ya que influye en la dinámica del espacio.
Durante su paso por Costa Rica, el equipo también exploró ingredientes locales, además fueron parte de una noche especial en Sebas Restaurant, en Uvita.
Las colaboraciones internacionales forman parte del crecimiento del proyecto y de la renovación constante del menú.
“Estas colaboraciones son importantes para romper la rutina y darle un refresco al restaurante”, indicó.
Marciano también integra tecnología en sus presentaciones, con sesiones transmitidas en vivo desde distintas ciudades, lo que permite conectar experiencias y mantener activa la propuesta en tiempo real.