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Lo más destacado


1. Google lanza localizador Latitude
Alentado por la disposición de la gente a compartir su vida personal en páginas como Facebook, Google Inc. está apostando a que más personas estarán interesadas en anunciar su ubicación por Internet.
Richard Acton-Maher, de San Francisco, estaba en Berkeley el mes pasado y quería reunirse con amigos para comer. En lugar de hacer llamadas para ver quién estaba disponible, consultó un mapa digital en su iPhone que desplegaba dónde se encontraban ellos.
“Uno de mis amigos estaba también en la ciudad”, dijo Acton-Maher, de 24 años, que utilizó un servicio de una empresa de reciente creación llamada Loopt Inc. “Lo llamé y nos juntamos para comer. Mejora las herramientas de comunicación que ya tengo”.
Este mes Google lanzó un programa llamado Latitude, que busca competir con servicios de redes móviles como Loopt, Match2Blue, Whrrl y Limbo.

2. Economía japonesa se contrae un 12,7%
La economía japonesa se contrajo a un ritmo anual del 12,7% el trimestre pasado, la mayor caída desde la crisis petrolera de 1974, porque las recesiones en Estados Unidos y Europa desencadenaron una disminución récord en las exportaciones.
El producto interno bruto cayó por tercer trimestre consecutivo en los tres meses transcurridos hasta el 31 de diciembre, dijo la Oficina del Gabinete en Tokio. La mediana estimada de 26 economistas encuestados por Bloomberg News era de una contracción del 11,6%.
Las exportaciones bajaron un 13,9% sin precedente con respecto al tercer trimestre porque la demanda de automóviles Corolla y televisores Bravia se desplomó por la crisis que el Grupo de los Siete países más industrializados dijo que persistiría durante la mayor parte de 2009. Toyota Motor Corp., Sony Corp. e Hitachi Ltd. —que pronostican pérdidas— están despidiendo miles de trabajadores, lo que acentúa el riesgo de que la caída en el gasto de los consumidores prolongue la recesión.

3. Café sube perjudicando a Starbucks
Un inesperado aumento del precio del café, consecuencia de la caída de la oferta, podría perjudicar a Starbucks Corp., Kraft Foods Inc. y los fondos de cobertura de riesgo que apostaron a su declinación.
La demanda podría exceder a la producción en 8 millones de sacos de 60 kilogramos el próximo año, casi lo que consume Alemania. Las existencias de los exportadores son las más bajas desde 1965, dijo la Organización Internacional del Café. Los futuros del café Arábica podrían trepar un 25% este año después de caer por primera vez desde 2001, al tiempo que la producción baja en Brasil y Colombia, los dos mayores productores de café del continente americano, dijo el 9 de febrero Goldman Sachs Group Inc.
“Prevemos un aumento de los precios del café en 2009”, dijo Sandra Bachofer, que colabora en la gestión de $1.200 millones en Tiberius Group, de Zug, Suiza, el lunes en una entrevista telefónica. “Esperamos que el café sea una de las materias primas más promisorias de 2009”.

4. 2010 traería recuperación económica
Las previsiones del Fondo Monetario Internacional (FMI) y de la OCDE indican que, tras un 2009 difícil, 2010 será el año del inicio de la recuperación económica, siempre que los planes nacionales de relanzamiento se coordinen y se reestructure el sistema financiero.
“La previsión que nosotros hacemos es que, si las políticas económica y financiera que nosotros sugerimos se ponen en marcha correctamente, el comienzo del arranque de la economía mundial debería producirse a principios de 2010”, declaró el director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Dominique Strauss-Kahn.
Las recetas del FMI para salir de la crisis pasan por rentabilizar al máximo los esfuerzos de estímulo económico llevados a cabo a nivel nacional por un gran número de países, algo que requiere apoyar al sistema bancario, explicó.
Una medida difícil de comprender por el público, reconoció Strauss-Kahn, que deberá entender que los países inyecten dinero en el sistema financiero, el corazón y el origen de la crisis económica internacional.


HECHO PRINCIPAL:
Crisis pone en caída libre al consumo

La crisis económica de Estados Unidos ha abollado tanto la confianza de los consumidores que, acostumbrados a la buena vida, someten ahora su insaciable apetito por las compras a una amarga dieta de frugalidad.
Se acabó la fiesta y, en la cultura popular, el miedo ha dado paso a una nueva tesitura en la que los consumidores se libran de sus tarjetas de crédito y “comienzan a vivir dentro de sus medios”, según expertos.
Basta con recorrer los centros comerciales de Estados Unidos para constatar que el consumo, que conforma poco más del 60% del Producto Interno Bruto (PIB) del país, se encuentra en caída libre.
Ni los fuertes descuentos de los almacenes, muchos al borde de la quiebra o ya en proceso de cerrar, son un aliciente para el consumo: no hay demanda de pantallas gigantes de televisión, ni de ropa de marca, ni coches de lujo o artilugios de alta tecnología.
La caída en el consumo es una respuesta inmediata al desempleo, el alza en los precios del petróleo, la bancarrota, la caída en los precios de las casas y las restricciones del crédito, entre otros males.
La crisis aún no ha tocado fondo, pero muchos estadounidenses ya se encuentran en una época de “mera supervivencia”, dijo Howard Davidowitz, presidente de la consultora neoyorquina Davidowitz & Associates, que asesora al sector minorista.
“Asistimos a un cambio gigantesco en la cultura popular motivado por el miedo a perder el empleo, miedo a no poder pagar la hipoteca u otros préstamos, y malas noticias por todas partes. En los últimos seis años, los estadounidenses gastaron un 6% más de lo que ganaban, y ahora, en los últimos seis meses, hemos aumentado los ahorros a un 3,5%”, explicó el experto.
Ese mismo miedo, recordó, fue el que provocó una tasa de ahorros del 10% durante la era de Ronald Reagan, después de que Estados Unidos registrara altas tasas de inflación y desempleo bajo la presidencia de Jimmy Carter. La recesión de 1981 duró 18 meses, la de ahora lleva 14.
Por si fuera poco, los consumidores están enterrados en una deuda de unos $14 billones, una realidad “que ahora los obliga a comprar menos de todo y a buscar gangas… y las tiendas que responden a esa necesidad son las que sobreviven”, enfatizó. Para Davidowitz, sin embargo, la solución no está en la inyección de $787 mil millones que el Gobierno ha ingeniado para estimular el consumo y la creación de empleos.
“Ese plan es una locura, es una imbecilidad, porque la deuda nos ha colocado en esta crisis. No debemos apoyar a los banqueros que crearon esta crisis… creo que cada quien debe vivir dentro de sus medios y que debemos consolidar las industrias y hacerlas más eficientes”, recetó el experto.
Pero el sociólogo Algernon Austin, del Instituto de Política Económica (EPI, por su sigla en inglés) cree que el plan de estímulo es “absolutamente necesario” para reactivar la moribunda economía mediante ayudas a individuos, negocios y gobiernos estatales.
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